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NÉSTOR LAURENS: «Entrega de los Premios de Oro será todo un acontecimiento»

Por Leo Corniel/DIARIO DIGITAL BARAHONA

Barahona: La Región Enriquillo recibirá una descarga de luces, artistas y destacadas personalidades con la entrega de la versión número 19 de los Premios de Oro, a celebrarse este viernes, a partir de las 7:00 de la noche, en el auditorio Doctor Antonio Méndez del Recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en Barahona.

El presidente de la Asociación de Gestores Culturales de Barahona (ASOGECULBA), Néstor de Jesús Laurens, manifestó a Palma Informa la tarde de este martes, que nunca se había preparado una cartelera de artistas como en esta ocasión, por lo que sin duda será una noche para la historia.

En esta versión de los Premios de Oro, dedicado al fenecido artista barahonero Rafael Alcántara (Raffo el Soñador), estarán en escena Sexappeal, Silvio Mora, El Yala, el humorista Nelson Guzmán (Buche), entre otros importantes artistas nacionales, internacionales y locales.

El locutor de Palma FM, Antonio Martínez, será parte de los presentadores del importante evento, según informó De Jesús Laurens, quien dijo que además estarán otras importantes figuras del arte local.

La Izquierda Dominicana. Un proyecto político en construcción que no ha logrado conectar con el pueblo.

Por: José A. Mateo Gil.

A finales de la década de los años 40, cuando el régimen de Trujillo se consolidaba y tomaba fuerza, la sociedad dominicana no aguantaba la represión y la ola de crímenes cometidos por los esbirros al servicio de la dictadura. El terror a que fue sometida la patria de Duarte, Sanchez, Mella y Luperón, inspiró a un grupo de patriotas dominicanos que se encontraban en el exilio, encabezado por Juan Bosch, Juan Isidro Jimenez, y el hacendado Juancito Rodríguez, entre otros, a organizar en la hermana República de Cuba, la expedición de Cayo Confites en el año 1947, cuyo propósito era derrocar la tiranía que Trujillo había construido desde el año 1930. Este fue un intento fallido, Trujillo se enteró de los planes de la invasión, logrando hacer abortar la expedición, desarmando y apresando a los expedicionarios.

Es importante señalar, que las razones que motivaron a los expedicionarios a lanzarse a esta aventura para derrocar a Trujillo no obedecían a aspectos puramente ideológicos, ya que en ese momento el objetivo era acabar con la dictadura para dar pasó a la instauración de un gobierno democrático. Este intento fallido de Cayo Confites no se detuvo ahí, en el año 1959 se ejecuta el segundo intento de derrocamiento del régimen de Trujillo, con la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo, encabezada por José Horacio Rodriguez, Enrique Jimenez Moya, y el cubano Delio Gomez Ochoa, entre otros. Este grupo revolucionario recibió el apoyo del recién instalado gobierno comunista de Fidel Castro, que ejerció una influencia extraordinaria sobre la juventud latinoamericana de la época con ideas revolucionarias.

A partir de entonces, es cuando empiezan a soplar los aires izquierdistas en la juventud dominicana. En un contexto que puede ser considerado como el surgimiento del primer movimiento de izquierda en la República Dominicana, denominado el 14 de Junio, cuyo objetivo fundamental era combatir y derrocar la tiranía de Trujillo. El 1J4 como se le nombró para ocultar su identidad, fue liderado por el Dr. Manolo Tavarez Justo y Minerva Mirabal. El nombre de este movimiento revolucionario se escogió en honor a la invasión del 14 de junio de 1959. El mismo año en que fue fundado, ocurrió el fatídico asesinato de las hermanas Mirabal. El 25 de noviembre de 1960, el régimen de Trujillo cegó la vida de la esposa de Manolo, Minerva Mirabal y sus hermanas Patria, Maria Teresa, y su chofer Rufino de la Cruz.

Este acontecimiento desgarrador de la muerte de las Mirabal, creó un ambiente de ebullición política a principio de la década de los años 60. Para algunos historiadores, esta fue la gota que derramó la copa para que al año siguiente, el 30 de mayo de 1961, un grupo de valientes dominicanos ajusticiaran al tirano Trujillo. Meses después, con la salida de la familia Trujillo de tierra dominicana, en el seno de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, se incubó en el estudiantado de ese centro de estudios, una corriente del pensamiento con ideas revolucionarias, impulsadas por el movimiento 1J4. El triunfo de la revolución cubana, había despertado en la juventud de todos los países de América Latina el deseo de participar de manera activa en movimientos y partidos políticos, en esta ocasión, abrazados a la ideología de corte socialista. Para tales fines, los hombres y mujeres de la época con ideas revolucionarias, organizaron los movimientos y posteriormente los partidos políticos de izquierda que hoy conocemos. Es así como surge la Izquierda Revolucionaria de la República Dominicana.

La primera experiencia de gobierno democrático después del ajusticiamiento de Trujillo, lo fue el triunfo electoral del Profesor Juan Bosch en las elecciones de diciembre de 1962. Este gobierno solo duró 7 meses. El 25 de septiembre de 1963, los reductos del trujillismo, encabezado por el coronel Elías Wessin y Wessin, con el apoyo de una facción de la iglesia, encabezada por el padre Lautico Garcia, y los sectores más conservadores de la época, ejecutaron el golpe de estado que puso fin al primer ensayo democrático de la República Dominica, después de la caída de la dictadura. Un grupo de militares del neotrujillismo, derrocó al gobierno constitucional del Presidente Juan Bosch. Este hecho, que cambió el curso de la historia dominicana, desencadenó en una reacción decidida y determinada del Movimiento 14 de junio, para que el 28 de septiembre del mismo año, se levantaran en armas tomando las montañas de Quisqueya, reclamando el retorno a la constitucionalidad, para que le devolvieran el gobierno al Presidente Juan Bosch. En esa gesta revolucionaria, los militares golpistas, bajo el mando del gobierno provisional del triunvirato, fusilaron al líder del movimiento junto a 14 de sus compañeros, el poco recordado, pero bien ponderado Manolo Tavarez Justo.

Con la muerte de Manolo, quien murió en las montañas reclamando el retorno del Presidente Juan Bosch al gobierno legalmente constituido, el pueblo dominicano se convirtió en una bomba de tiempo. Es por esta razón, que luego de grandes concentraciones de protestas y huelgas en todo el territorio nacional, el 24 de abril de 1965, el pueblo se tiró a las calles, ante el llamado del líder perredeista Dr. José Francisco Peña Gomez. Así inicia la guerra civil del 24 abril de 1965. De acuerdo al historiador Euclides Gutiérrez Felix, es el acontecimiento político más importante que ha tenido el pueblo dominicano después de la independencia y la restauración de la república.

En lo adelante, luego del desenlace de la revolución de abril y el retorno del Dr. Balaguer al poder en las elecciones de 1966, dos años después, se desarticuló y desapareció el Movimiento 14 de Junio, que fue el primer ensayo matizado por ideas de corte socialista. Años más tarde, surgieron otras movimientos y partidos políticos de izquierda, que desafortunadamente, en el gobierno de los 12 años del Dr. Balaguer, sus principales lideres fueron perseguidos, apresados, exiliados, y en el peor de los casos, asesinados en plena luz del día, como lo fue el caso de Orlando Martinez, Gregorio García Castro, Amín Abel Hasbun, Maximiliano Gomez, entre otros valiosos jóvenes dominicanos que perdieron la vida por exponer sus ideas e ideologias políticas.

Luego de todos estos acontecimientos políticos, los remanentes del liderazgo de la izquierda revolucionaria quedó atrapado en la clandestinidad, y cada vez que intentaban sacar la cabeza, le cortaban las alas. Este panorama tan hostil como el que vivió la izquierda dominicana en el período de post guerra, imposibilitó la reunificación de lo quedó del movimiento. Algunos de sus dirigentes se unieron a los partidos tradicionales del sistema, sepultando así la consolidación de una izquierda robusta, capaz de competir en los procesos electorales que se celebran cada cuatro años.

El triunfo del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en el año 1978, con Don Antonio Guzman Fernandez a la cabeza, el país toma un respiro. Inaugurando un proceso de profilaxis en cuerpos castrenses, poniendo en retiro y sacando del país como agregados de las embajadas dominicanas en el exterior, a la cúpula militar neotrujillista que aún pululaba en los corrillos palaciegos. A nuestro modo de ver, esta fue la decisión política más valiente y certera que presidente alguno pudo haber tomado en la República Dominicana. A partir de entonces, los principios democráticos tomaron fuerzas en nuestro país. A tal punto, que con el retorno de Balaguer en 1986, este tuvo que dar un giro significativo a su ejecutoria de gobierno. Pasó, de la persecución política en los 12 años, a enfrentar los problemas económicos que agobiaba al pueblo dominicano en los gobiernos subsiguientes. En el año 1992 introdujo reformas fiscales importantes que propiciaron el despegue de la economía dominicana, logrando un crecimiento sostenido del producto bruto interno (PBI), que al día de hoy estamos exhibiendo.

Desde finales del siglo pasado, y los 22 años que va del presente, la izquierda dominicana no ha logrado concitar la simpatía del pueblo. Es un fenómeno muy extraño, que llama la atención de los estudiosos de la política. En la mayoría de los países latinoamericanos, en los últimos cinco años, de los 33 países que componen la región, alrededor del 40% de estos, están gobernados por partidos de izquierda. Ante tal realidad cabe preguntarse. ¿Por qué en la República Dominicana los partidos izquierda no han logrado conectar con el electorado? En mi humilde opinión, a diferencia de los demás países de la región, los partidos de la izquierda tradicional en la República Dominicana, desde sus inicios, se han caracterizado por andar de manera dispersa, no han podido construir un partido político unificado, con criterios comunes y cuyo objetivo sea conquistar el poder despojándose de sus intereses particulares.

En el año 1974, se firmó el Acuerdo de Santiago entre el PRD y un grupo importante de la izquierda dominicana. Lo propio ocurrió en el año 1994, con el Acuerdo de Santo Domingo, donde la izquierda dominicana se unió al PRD. Pero además, el hecho más reciente, donde la izquierda claudica, es en el año 2019, donde el Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD) se fusiona con una facción del antiguo PLD para formar la Fuerza del Pueblo. Sin lugar a dudas, todas estas decisiones tomadas por la izquierda dominicana, sepultan de una vez y para siempre la posibilidad de construir un partido que concite la simpatía y respaldo del pueblo dominicano

En nuestra cultura política, cada vez que se forma un movimiento o partido político, sea de izquierda o de derecha, todos quieren ser candidatos a la presidencia, razón por la cual, para la izquierda dominicana poder conectar con el electorado, debe construir un proyecto unificado, con una candidatura consensuada, eligiendo lo mejor de su dirigencia. Entonces así, y solo así, pudieran llamar la atención del pueblo elector. Los líderes de la izquierda revolucionaria dominicana, históricamente han actuado de manera errática, en momentos en que pudieron capitalizar hechos transcendentes para tomar el control de la situación como lo fue la Revolución de Abril de 1965. Aunque la izquierda participó de manera activa en esta gesta, le cedió el control de la situación al Partido Revolucionario Dominicano.

La Revolución de Abril se convirtió en el escenario ideal para el relanzamiento de la izquierda en la República Dominicana. Sin embargo, en vez salir fortalecidos con su participación en la guerra, una parte de su dirigencia se unió al PRD, como es el caso del dirigente izquierdista Rafael Fafa Taveras, por poner un ejemplo. Fafa, tenía todas las condiciones y méritos necesarios para construir una organización política de izquierda capaz de conquistar la simpatía del electorado. Penosamente, se unió al PRD, castrando toda posibilidad de organizar una izquierda unida con posibilidades reales de desplazar a los gobiernos tradicionales de derecha, que nos han gobernado prometiendo cambios, que a todas luces han sido y seguirán siendo más de lo mismo. En consecuencia, a diferencia de una cantidad considerable de países de américa latina donde los partidos políticos de izquierda han ganado las elecciones presidenciales, en la República Dominicana, esta posibilidad se aleja cada día más, debido a la inconsistencia de su dirigencia.

Sobre el autor de la publicación

71 Aniversario del fallecimiento de la Reina del Technicolor María Montez

FUENTE: Noticias SIN

Maria Montez fue una actriz de cine dominicana que ganó fama y popularidad en la década de 1940 como una belleza exótica protagonizando una serie de películas de aventura filmadas en Technicolor. Su imagen en la pantalla fue de la típica seductora que usaba vestidos con trajes de fantasías y joyas brillantes. Montez era conocida como «La Reina del Tecnicolor»

Pasajeros OMSA sospechan que las trasladen a otro sitio

POR MODESTO PEÑA

Varios pasajeros de distintos extractos sociales del Municipio de Barahona, que abordan ese medio de transporte público, mañana, tarde y noche, manifestaron que las unidades de las Oficinas Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), tienen en carpeta, trasladarse a otros lugares del país. 

 

Indicaron los pasajeros, que usan ese transporte cotidiano, que, de cuatro unidades, que transitaban por los corredores “María Montés y Casandra Damirón”, las simplificaron a dos, y sus choferes desvinculados. 

 

El Corredor “María Montés”, que recorre la parte Sur, de esta ciudad, solo opera, en tanda matutina, dejando varados a los estudiantes de liceos, universidades, empleados, obreros, chiriperos, y personas que usan otros tipos de servicios hospitalarios.  

 

El Dirigente deportivo, Modesto Peña Cuello, le pide a Marquito Cuevas, Gerente de la OMSA, que dé una explicación a los usuarios de ese vital transporte, que ha venido a Barahona, a mejorar la calidad de vida de los que menos pueden, abaratando los costos de transporte. 

 

Peña Cuello, reconoció, que él, es uno de los principales cliente de ese medio de transporte, el cual lo usa, para trasladarse a diversos barrios a enseñar el Deporte del Ajedrez, por lo que, la salida de las unidades de las OMSA, es un obstáculo a que los jóvenes no hagan deportes. 

Nuestras Glorias: Pachico Vargas

por Rafael Matos Féliz

Francisco Javier Vargas Ramírez (Pachico) nació en Barahona el 5 de mayo del 1961. Fueron sus padres, los señores, Emilio Vargas y Amelia Ramírez. Sus estudios primarios los inició en la Escuela Leonor Feltz. Alli completó el 6to. Grado. Inició las actividades deportivas en diferentes deportes, como voleibol, baloncesto, béisbol y otros más. Más tarde, pero ahora en la Escuela Fernando Arturo de Meriño (FAME), dirigida por Yorik Piña, continúa con esos mismos deportes, con mayor entusiasmo.

Esas disciplinas deportivas, ya de manera más formal, las llevaba a cabo en la cancha Marino Generoso Matos, en la proximidad del malecón, cuando rondaba entre 8 a 10 años. Más tarde, cuando cumple 11 años, se decide por el baloncesto como disciplina preferida y se involucra en el primer Club de Baloncesto de la provincia, “San Remo”. Jugaba en todas las posiciones dentro de la cancha, remataba, colocaba, bloqueaba, etc.

Cuando tiene 15 años, su destreza como su calidad lo llevan a pertenecer a la Selección de Baloncesto de Barahona y con ella participa en el Primer Convivio Nacional de Minibasket, celebrado en la ciudad de Santiago. Esa escuadra local, allí hizo un excelente trabajo, quedando bien posicionada. Pachico continuó participando en diferentes torneos y competencias intramuros en la provincia y la región. Cuando alcanza los 17 años, pasa a integrar la Selección Superior de Baloncesto de Barahona. Con ella, después de las eliminatorias con Duvergé, participa en los IV Juegos Nacionales de San Pedro de Macorís-1979, aportando puntos y defensa a su escuadra.

Mientras se mantuvo en la selección local se distinguió y se destacó como un estelar deportista. También, tuvo una brillante actuación con el equipo de baloncesto “Arawak” y con esa escuadra se llevó aplausos y ovaciones por su calidad. Entre 1980-1981, se va a Santo Domingo, pero para la celebración de los V Juegos Deportivos Nacionales, Barahona-1981, es miembro de la Selección Superior de Baloncesto local para dichos juegos. Luego, su destacada actuación, provoca que el Club Naco de la capital, lo invite a integrar esa escuadra. Allí permanece por dos temporadas completas.

Para los V Juegos Deportivos Nacionales, Moca-1985, participa de nuevo con la Selección Superior de Barahona, quedando esa selección como Subcampeona, con Medalla de Plata. La participación de Pachico ayudó mucho a la escuadra local para ese merecido trofeo. Posteriormente, con la misma selección, participa en el Primer Torneo Superior de Baloncesto, organizado por la Federación Dominicana de Baloncesto (FEDOMBAL). En este torneo, de nuevo, Barahona logra obtener el Segundo Lugar, perdiendo de Santiago en la Final.

Un poco después, el Club San Lázaro de la capital, lo invita a pertenecer a su Equipo Superior de Baloncesto. En esta escuadra se encontró con otros estelares baloncestistas como, Hugo Cabrera, Máximo Tapia (Tepo), José Mercedes (Maíta) y otros más. También allí dura dos temporadas.  Durante el 1986-1987, participa en diversos Torneos Superiores como refuerzo de equipos batalladores como fueron, San Cristóbal, La Romana, San Pedro de Macorís y otros pueblos. En esas escuadras, Pachico dejó su impronta y ayudó a las causas de cada equipo con los cuales participó. Se distinguió siempre en todos los torneos y competencias, como un buen anotador de puntos.

Para 1988, Pachico, sufre un accidente de motor y este lamentable suceso le troncha su carrera baloncestista que se desarrollaba en ascenso y con calidad sobresaliente. A partir de ese hecho va a vivir para los Estados Unidos. Allí permanece hasta el 2013, cuando regresa a su lar nativo. De inmediato, se reencuentra nuevamente con la disciplina deportiva que lo catapultó al estrellato, su amado baloncesto. Ahora se dedica a motivar, promover y a facilitar las actividades de la misma entre los nuevos portentos y entre los jóvenes.

Esas acciones de Pachico, determinan que en ese mismo año, 2013, sea elegido como Presidente de la Asociación de Baloncesto de Barahona (ASOBAPROBA). En la Directiva le acompañaron, Porfirio López, primer vicepresidente; Iván Acosta, segundo vicepresidente; Abraham Arias, tesorero y Francisco Alcántara, segundo tesorero; además de Brandar Féliz, Danton Urbáez y Ezequiel Morillo. A partir de ese momento, Pachico Vargas, inicia una formidable labor para enaltecer esa disciplina en todos los confines del municipio. Poco después, recesa en esas funciones por un corto periodo, pero de nuevo en el 2021, vuelve a asumir la Presidencia de la Asociación hasta la actualidad.

Se casó con Margarita Matos y han procreado a sus adorados hijos, Francis, Irwin y Lismelia. Esta última graduada en Harvard University. Pachico, en los últimos años se dedica también a labores empresariales, como Venta de Gomas, Panadería y a la Cocina Industrial. Actualmente vive en el sector llamado Blanquizales de Barahona.

¡¡ PACHICO VARGAS, ESTRELLA LUMINARIA DE NUESTRO UNIVERSO DEPORTIVO. HONOR A TI!!

Por esto no todo el mundo puede entrar a la Sierra de Bahoruco

Interesante documental educativo sobre la Sierra de Bahoruco de Kiskeya Life compartimos de su excelente pagina de Youtube

La Sierra de Bahoruco es uno de los lugares más salvajes del país. Por su historia y su naturaleza, es un tesoro nacional, pero por ser de difícil acceso y quedar cerca de la frontera con Haití, es un lugar desconocido por muchos.

Desde Enriquillo y Sebastián Lemba, hasta el contrabando fronterizo moderno de productos y personas, es hasta hoy un lugar de secretos, misterios y mitologías.

Por eso es aquí que se dice que viven unas místicas criaturas conocidas como los Biembienes.

Romeo Santos pone la primera piedra

El Pensódromo Raphy D Oleo
No hay crisis de merengue ni de merengueros. No hacen falta más emisoras colocando nuestro ritmo. El problema no es difusión porque las redes horizontalizaron la comunicación y ningún medio es imprescindible para obtener pegada.
El género nuestro solo necesita dos cosas para recuperar el esplendor de otros tiempos: Producción acorde a los colores y gustos de las nuevas generaciones y mercadeo asertivo a las condiciones socioeconómicas del momento.
Romeo Santos acaba de colocar la base que marcaría la ruta hacia un merengue de hoy soportado en la esencia melódico-armónica que caracterizó nuestro ritmo durante muchos años. Inteligentemente hace un merengue con la ̈tambora derecha ̈ obligando a la güira y al bajo a mantener el merengue acompasado que lo convertía en el género bailable por excelencia, retrotrayéndonos a la época dorada pero con adornos de lo que él sabe y vive. Romeo no usa a sus invitados para incursionar, por lo contrario, hará acopio de su influencia y popularidad para lograr que su fiel fanaticada reciba de primera línea, las capacidades interpretativas de tres líderes con registros vocales disímiles y conceptualizaciones musicales muy diferentes. Ahí radica el gran mérito de Santos al elegir a Fernandito, Rubby y Toño, tan distintos como distantes, armonizando sus estilos en una misma canción con letras alejadas de la moda vulgar de hoy.
Los merengueros deben retornar a su mundo primigenio de producción pero teniendo presente los colores de hoy sobre la montura rítmica de nuestra tradición musical. Nunca deben ceder a la tentación de alcanzar una música urbana que tiene su mundo y público definidos. Las colaboraciones con esos exponentes no le aportan nada ni al género ni a sus representantes, pues de los millennial para acá, hay una generación completa que no conoce los códigos con que se realiza el merengue, y lo peor, ni les interesa.
El segundo punto, el mercadeo, es más sencillo y fácil de aplicar siempre y cuando los egos pasen a mejor vida. Los líderes merengueros deben entender que en la práctica comercial del espectáculo, las altas tarifas están llevando a que se reduzca el espacio de exposición del ritmo. y la distorsión que aumenta la curva identificadora de oferta y demanda se convierte en un afilado cuchillo en la garganta de nuestro género.
Hay que enfriar la termo-cefálica actitud de una competencia desaforada entre los dueños de entidades musicales, sobre la idea de que ¨quién más cobra es mejor¨ y ¨Fulano no puede cobrar más que yo¨, mientras que los propietarios de lugares de diversión deben reducir considerablemente los precios de las bebidas. En el momento actual todos debemos aunar esfuerzos para que el gran público retorne y el merengue brille con mayor luz.

QUIEN FUE JOSÉ ELEUTERIO HATTON (II-c de III)

Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

JOSÉ ELEUTERIO HATTON: EN EL ASPECTO REVOLUCIONARIO

II-c

APORTES Y APOYO A LA CAUSA DE LA INDEPENDENCIA DE PUERTO RICO

En las Bases del Partido Revolucionario Cubano, se establece en su artículo primero que éste «se constituye para lograr, con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la isla de Cuba, y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico«[1], de modo que los nombres de Cuba y Puerto Rico han estado, a través de los tiempos, estrechamente unidos en la mente y en el corazón de los patriotas revolucionarios libertadores, cubanos y puertorriqueños, juzgando unos y otros que no debía lograrse la independencia de una sola de dichas islas sino de ambas conjuntamente.

El Brigadier Juan Rius Rivera, militar puertoriqueño de más alto rango en el Ejército Libertador Cubano en las guerras por la independencia, trató con algunos compatriotas, de fomentar la revolución en Puerto Rico, organizando al efecto una expedición con el auxilio de la Delegación Cubana.

El 29 de Marzo de 1896 dio aviso el señor Estrada Palma que, zanjadas las dificultades que había expresado en la reunión del día 22, podía la Sección Puerto Rico disponer lo necesario para que el General Rius Rivera entrase en el ejercicio de sus funciones como jefe de la proyectada expedición. Así mismo comunicó verbalmente al Presidente del Comité que había dado órdenes al señor José Eleuterio Hatton, residente en la Isla de Santo Domingo y Agente del Partido Revolucionario Cubano, para que pusiese a disposición del Directorio de Puerto Rico 300 carabinas y 600,000 cartuchos que allí tenía en depósito.[2]

En esos aprestos andaba el Comandante Rius Rivera, desde el mes de abril de 1896, cuando llegó a finales del mes de mayo del año 1896 a la República Dominicana. Rivera, traía consigo la carta del 24 de abril de 1896, que Don Tomás Estrada Palma, le había dirigido a José Eleuterio Hatton, representante del Partido Revolucionario Cubano en Santo Domingo, para comunicarle la misión de Rius Rivera y el proyecto que había respecto a Puerto Rico, y darle a la vez instrucciones de que separase unas 300 carabinas y municiones suficientes, de los pertrechos que había almacenados en la República Dominica.[3]

Tan pronto Don Eleuterio Hatton, se entera de la llegada del General Rius Rivera, acude a brindarle apoyo y a trazar toda una logística de guerra, que incluyen la obtención del apoyo del Presidente Ulises Heureaux.

Eleuterio Hatton, mediante misiva de fecha 26 de mayo de 1896, le informa a don Tomás Estrada Palma, de la llegada a Santo Domingo, del Brigadier Juan Ríus Rivera y le dice:

 “Habiendo llegado a mí noticia por conducto de un miembro del Congreso de que durante la presencia del C. Ríus y sus acompañantes en Samaná se había traslucido algo del proyecto de expedición para Puerto Rico, juzgué prudente de acuerdo con Ríus hablarle del particular a Lozano (Heureaux) y tengo el gusto de participarle que lo he encontrado dispuesto a apoyar la idea por creerla muy conveniente, pero opina que debe la expedición partir de ésa, donde se haría mucho menos sospechosa, agregando que en caso de hacerse la combinación está dispuesto a facilitar 40 o 50 hombres aguerridos que embarcarían en un lugar de la costa de esta isla que él designará a su tiempo, indicando a la vez estar dispuesto a contribuir con algunos recursos. Mañana me voy con Ríus para presentárselo y celebrar entrevista con él, y veremos la resolución que se acuerda tomar.

En  carta posterior, de fines de junio, decía Eleuterio Hatton:

El Brigadier Ríus le habrá enterado de los trabajos que se espera realizar en Puerto Rico…Lozano (Heureaux) está dispuesto y me ayudará con algo positivo; creo que lleva mucho interés en que se realice ese trabajo; allí hay algunos revolucionarios que le mantienen alarmado siempre…Antes de ayer vi a Lozano (Heureaux). Está conforme con los nuevos trabajos sobre Puerto Rico y nos apoyará. Me ha prometido tener listo un jefe experimentado con 80 hombres para apoyar. Esta noche tengo una entrevista con el señor de Samaná y dos más (?). Mañana volveré a ver a Lozano”[4].

Mediante misiva de fecha 24 junio de 1896, Mr. Egard Restorf le avisa al  Dr. J. Julio Henna, “que Rius desistía de servirle a Puerto Rico[5], además informaba que: “El Sr. Méndez se encuentra actualmente en esta combinando por encargo de Rius con el Sr. Hatton, agente de Cuba en ésta, lo conducente a que Aurelio Méndez hijo, el que fue a la comisión a P. R., vuelva a la Isla a preparar y efectuar el alzamiento por sí solo y probablemente con este objeto saldrá de aquí el 27 del corriente. Este proyecto parece no ser muy atinado cuando Rius que lo concibió no ha querido ejecutarlo él mismo, aunque sus grandes conocimientos militares y el prestigio de su nombre eran probabilidades de éxito; muy al contrario parece una completa y hasta criminal locura, pues como este joven carece del prestigio y representación que son indispensables, es de suponerse que solo muy poquísimos lo secundarán y al gobierno le será sumamente fácil destruirlo en el acto y aprovechar esa oportunidad para encarcelar y atropellar a nuestros compatriotas del resto de la Isla, que tendrán el derecho de hacernos responsables de su desgracia: no obstante no me he opuesto a nada, primero, porque respeto el derecho que cada uno tiene de ofrendarle su vida a la patria como más le plazca; segundo, porque una de las primeras cosas que se debe hacer es buscar el modo de introducir algunos fusiles que Hatton le enviará desde aquí y tercero, porque creo que en realidad nada hará, cuando llegue el momento de la práctica”.[6]

El 29 de junio de 1896 reunidos en Junta Directiva los miembros de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario, estando presentes: Presidente, J. J. Henna; Vice,

J. M. Terreforte; Secretario, M. Bososa; Secretario, J. Figueroa, en la oficina de estudio del Presidente Doctor Henna, con la asistencia del Delegado del Partido Revolucionario Cubano señor Tomás Estrada Palma, y el Brigadier General señor

Juan Rius Rivera, éste “relató la entrevista que tuvo lugar entre él y el Delegado cubano en Santo Domingo, señor Hatton; de la oferta de poner a nuestra disposición 350 rifles y parque que allí tenía reunido, y con el propósito de que lo utilizásemos en la guerra de Puerto Rico; del proyecto de hacerlos llegar a la isla por el islote del Desecheo; y de la entrevista que tuvieron él y el señor Hatton con el Presidente de la República Dominicana, el General Heureaux en la cual dicho gobernante prometió con todas las reservas consiguientes, dada su posición oficial, ayudarnos con armas, hombres y recursos[7]. En vista de la importancia de esta valiosa información, la Junta Directiva juzgó conveniente invitar al General Rius Rivera a otra reunión, la que fue agendada para el 6 de julio de 1896 a las 8:30 p.m. Y no habiendo otro asunto que tratar, se despidieron del General Rius Rivera, continuando la sesión con los miembros de la Directiva presentes. “Luego de cambiarse opiniones acerca del rudo golpe que acababa de sufrir la revolución de Puerto Rico con la retirada del señor Rius, y sintiendo la casi imposibilidad de poder reemplazarlo se decidió celebrar otra reunión de los miembros del Directorio el jueves 30 de Junio, con lo cual se dio por terminada la sesión a la una y media de la noche[8].

El Directorio de Puerto Rico[9], en fecha 9 de Julio de 1896, “acordó nombrar Agente especial en la capital de la República de Santo Domingo al señor Eleuterio Hatton, en virtud de los valiosos servicios que viene prestando a Puerto Rico, y los que lo hacen acreedor a nuestra gratitud[10]. En la Sesión del Directorio, de fecha 5 de septiembre de 1896, “se leyó una carta del Sr. Eleuterio Hatton en la que manifiesta que acepta provisionalmente el nombramiento de Representante especial en la capital de la República Dominicana, del Directorio revolucionario de Puerto Rico[11]. El día 10 de septiembre de 1896, el Agente Espacial, señor José Eleuterio Hatton, le informaba al Directorio de Puerto Rico, “tener una goleta a sus órdenes por poca cosa relativamente al servicio que ha de prestar[12].

El 25 de octubre de 1896, el Directorio de Puerto Rico, conoce el detalle que les ofrece Eleuterio Hatton, “de las armas y municiones que tiene en Sto. Domingo a nuestra disposición por orden de la Delegación Cubana.

Las armas son: 250 carabinas largas, Remington, calibre 43 español; 300,000 tiros, un millón fulminantes y 6 aparatos para cargar cartuchos[13].

Según el historiador Delgado Pasapera, Rius Rivera, en compañía de Hatton, había visitado al presidente Ulises Heureaux, quien les prometió ayuda, pero en realidad actuaba con doblez, pues consentía la actuación ilimitada de la inteligencia española, de modo que el cónsul de la corona ibérica mantenía informados a sus superiores de todos los pasos de los revolucionarios[14].

A pesar de todos los esfuerzos realizados por el General Rius Rivera, “y de haber puesto el Delegado a su disposición, según cartas de aquél a éste, del mes de mayo, «elementos de guerra suficientes para emprender la campaña armada en Puerto Rico en el plazo más breve posible», no se logró que estallase el movimiento armado en Puerto Rico, pues no había en la isla organización alguna, ni elementos suficientes para continuar la guerra[15].

Ante estas invencibles dificultades, y no deseando perder más tiempo, Rius Rivera se dirigió a Nueva York y después de entrevistarse con Estrada Palma, marchó a Cuba, en la expedición de Three Friends, que llegó a la costa sur de Pinar del Río el 8 de septiembre de 1896, y el material de guerra destinado a Puerto Rico fue utilizado en la revolución cubana, resolviendo desde entonces el Delegado, como expresa en su carta de 8 de agosto de 1896 al señor J. E. Hatton, de Santo Domingo, «no dar autorización para gastar un solo centavo en lo de Puerto Rico», dejando el porvenir de ésta “a lo

que hagan los directamente interesados en la cuestión de esa isla[16].

“Unos tres meses más tarde, a fines de 1896, ante la insistencia de una parte de las emigraciones, el delegado ofreció un préstamo de $160, 000, pero no en efectivo, sino en bonos, y Hatton, agente especial en Santo Domingo, informaba tener dispuestas, por orden de aquel, 250 carabinas Remington, un millón de fulminantes, 300,000 cartuchos y seis cargadores de estos. No obstante, hasta los primeros días de enero habían recibido solamente $40,000, y la entrega del resto se pospuso con el argumento de que se preparaba una gran expedición para Cuba, que encabezaría el general Carlos Roloff, la que recibía preferente atención en aquellos momentos”[17].

El 24 de enero de 1897, se reunió el Directorio de Puerto Rico, para despedir al delegado en Santo Domingo señor Méndez Martínez, y para dar instrucciones al señor Nicolás Cárdenas, antes de su marcha para la referida república, dejando establecido que: “es entendido que todas las entrevistas que tenga el señor Cárdenas con Lozano[18], las hará acompañado del señor Hatton, Agente Especial nuestro en Sto. Domingo, no sólo porque este ha sido el deseo expresado por Lozano, sino para que haya mejor constancia para el porvenir, ya que es imposible hacer estos compromisos por escrito[19].

No. 29.

New York, Noviembre 16 de 1897.

Señor J. E. Hatton,

Santo Domingo.

Estimado compatriota:

Sin ninguna suya ha que tener el gusto de referirnos, y en la confianza de que ha llegado usted felizmente a esa Capital, tenemos hoy que molestar su ocupada atención para suplicarle la comisión siguiente:

Para usted no es un secreto la conducta que de algún tiempo a esta parte viene observando el Gobierno Dominicano con relación a todo lo que se refiere a nuestros trabajos; yendo hasta el extremo de entregar a las autoridades españolas a portorriqueños desgraciados que, imposibilitados de vivir en su país por sus ideas demasiado liberales, habían creído encontrar en el suelo dominicano lo que se les negaba en el suyo: garantía individual.

Usted convendrá con nosotros que esto no era lo que debíamos esperar de las promesas hechas a usted y a nuestro compatriota Rius Rivera; máxime cuando por nuestra parte podemos probar haber procedido con todo el sigilo y la prudencia que el asunto requería.

Suponemos que tampoco será un secreto para usted la noticia de que el General A. F. Morales desde hace algún tiempo está en inteligencia con nosotros para capitanear la Revolución de Puerto Rico; noticia que conoce también ese Gobierno, y que al pasar Morales recientemente por esa Isla con destino a St. Thomas, fue delatado por el General Heureaux al Gobernador Marín, de Puerto Rico; dando por resultado el que éste despachara los cañoneros Concha e Isabel la Católica para que vigilasen y capturasen la supuesta expedición que intentaba llevar Morales a Puerto Rico.

Este último acto es tan elocuente y dice tanto sobre lo que debemos fiar de ese Gobierno, que nos evita el trabajo de comentarlo; él por sí se comenta.

La comisión que tenemos que suplicarle, es la siguiente: «que procure avistarse con el General Heureaux y le exija una contestación categórica a las proposiciones que por conducto de su Delegado en Puerto Plata, don Manuel Cocco, su socio en Sánchez, don José A. Puente, y su comisionado en St. Thomas don Emilio Bordas, le hizo el General Morales solicitando de él una entrevista que podría verificarse en cualesquiera de los puertos de la República Dominicana que él tenga a bien designar, y donde toquen los vapores de la Compañía Hamburguesa o de la Trasatlántica Francesa; a fin de probarle que las gestiones de Morales en nada se relacionan con la política dominicana; contando Morales que, una vez entendidos, podrá el General Heureaux prestar valiosísimos servicios a la causa a la cual Morales espontáneamente ha resuelto dedicar todas sus energías y ofrendar gustoso su vida.

Dada la excelente amistad que le liga a usted al General Heureaux, su tacto exquisito y su bondad para con nosotros, no dudamos que de serle posible nos complacerá llevando a efecto esta comisión que, como verá usted, envuelve grandes trascendencias para nuestra causa.

Con gracias anticipadas, y en espera de su contestación, favorable o adversa, quedamos sus siempre afectísimos amigos y compatriotas.

Por el Directorio,

R. H. Todd,

Secretario.

No. 30.

San Isidro, Diciembre 5 de 1897.

Señor R. H. Todd,

New York.

Distinguido señor y compatriota:

A la vista la de usted de Noviembre 16, que recibí antes de ayer.

He solicitado una entrevista del General Heureaux y la aplaza para después de la salida del vapor que será portador de ésta; entonces me ocuparé del encargo que me hace usted a nombre del Directorio, y haré cuanto esté de mi parte porque se conceda la entrevista que se desea, aunque no creo lograr más que los señores que usted menciona: Puente, Cocco y Bordas. Prometo hacer todo esfuerzo, y por primera ocasión les avisaré el resultado.

Quedo de usted fiel amigo y compañero,

J. E. Hatton.


[1] José Martí. Bases del Partido Revolucionario Cubano. Centro de Estudios Martianos. Editora Política. La Habana, 1978.

[2] Memoria de los Trabajos Realizados por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano 1895 a 1898. Imprenta de A. W. Howes, 115 Park Row. New York City. New York Public Library. Página 8.

[3] Alberto A. García Menéndez. “Cuba y Puerto Rico en la vida de Rius Rivera”. Oficina del Gobernador de Puerto Rico. La Fortaleza. Oficina de Asuntos Culturales. Página 17.

[4] Emilio Rodríguez Demorizi. Martí en Santo Domingo. Fundación Rodríguez Demorizi. Vol VII. Gráficas M. Pareja. Barcelona. España 1978. Páginas 533 y  534.

[5] Memoria de los Trabajos Realizados por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano 1895 a 1898. Imprenta de A. W. Howes, 115 Park Row. New York City. New York Public Library. Página 52.

[6] Ibídem. Página 53.

[7] Ibídem. Página 170.

[8] Ibídem. Páginas 170 y 171.

[9] Junta Directiva de los miembros de la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano.

[10] Memoria de los Trabajos Realizados por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano 1895 a 1898. Imprenta de A. W. Howes, 115 Park Row. New York City. New York Public Library. Página 173.

[11] Ibídem. Página 175.

[12] Ibídem. Página 182.

[13] Ibídem. Página 185.

[14] Ibrahim Hidalgo Paz. Puerto Rico en el Partido Revolucionario Cubano. 1895-1898. Página 91.

[15] Emilio Roig de Leuehsenring. Hostos, Apóstol de la Libertad y la Independencia de Cuba y Puerto Rico. Municipio de la Habana. Administración del Alcalde Dr. Antonio Beruff Mendieta.1939. Página 59.

[16] Ibídem.

[17] Ibrahim Hidalgo Paz. Puerto Rico en el Partido Revolucionario Cubano. 1895-1898. Página 92.

[18] Se refiere a Ulises Heureaux.

[19] Memoria de los Trabajos Realizados por la Sección Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano 1895 a 1898. Imprenta de A. W. Howes, 115 Park Row. New York City. New York Public Library. Página 194.

Sobre el autor de la publicación

QUIEN FUE JOSÉ ELEUTERIO HATTON (II-b de III)

Por: Ing. Carlos Manuel Diloné

JOSÉ ELEUTERIO HATTON: EN EL ASPECTO REVOLUCIONARIO

II-b

Tomada ya la decisión de partir a Cuba, el 25 de marzo de 1895, desde Montecristi José Martí le envía a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, un cablegrama en el que les dice, entre otras cosas: “Partimos…….Guíenlo todo, si aún tenemos autoridad, sin pompa y sin triunfo, ni más ansia que la de cumplir, con el mayor silencio, la mayor suma de deber. ¿No me regañan? ¿No me dicen predicador e intruso? ¿No me han olvidado aún? Las mujeres y las niñas ¿me piensan aún, de vez en cuando? ¿Y Flor, y Serafín, y Rodríguez, y Hatton? Yo, tal vez pueda contribuir a ordenar la guerra de manera que lleve adentro sin traba la república….. No flaquearé por ningún exceso, ni por el de la aspiración, fatal al deber, ni por el de condescendencia. Amo y venero cuanto sacrificio respetable se hace alrededor de mí. Voy con la justicia

Partimos, pues. Les dejo parte. Ahí pidan poco. Lo que dejo preparado, con lo natural se hace. Enseguida, Hatton.”[1].

Al momento de partir a Cuba, el 1 de Abril de 1895, José Martí mediante cablegrama dirigido a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, instruye lo siguiente:

En el caso de tenerse noticia cierta de la llegada de G.52 y M.53 a Cuba, – y de no poderse arreglar nada con Hatton,54 – y de no hallar absolutamente goleta en N. York, o no hallarle capitán, – y de ser indispensable, por no haber otro medio, que vaya a N. York la goleta a buscar armas y gente, – o de ser conveniente valerse de un hombre probado para llevar a Cuba parque abundante y unos pocos hombres de custodia, que busquen las fuerzas y las traigan a recoger en la costa el parque oculto, la Delegación, en vista del servicio anterior y de su sigilo, recomienda a John Poloney, de Montecristi[2].

Estando en Cuba cerca de Baracoa, en plena manigua, el 15 de Abril de 1895, José Martí le escribe a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, ordenándoles entre otras cosas, lo siguiente: “Prepárense a la campaña de fuerza. No intenten expediciones de hombres, sino de armas y parque; con poca custodia. Mandados hacer están para eso -armas y parque y 10 hombres cada vez- los vapores de Hatton. Magnifico y posible seria que tomase de Capitán, 1o y 2ocontramaestre y maquinista, con triple o cuádruple sueldo del que tienen, a los buenos amigos del vapor Nordstrand, que se harán conocer de Vds. Así, con vapor de paso natural, que dejaría al ir o al volver, y con tripulación nuestra ¿quién peligra? Trabajen recio en esa combinación; Que en cada grupo venga alguien hecho a la manigua…”[3].

José Martí, el 26 de abril de 1895, le comunica a Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra, la necesidad que tienen de recibir armas y parques en Cuba: “desde mi carta del 15, en los montes de Baracoa, que espero hayan recibido….., lo definitivo e imperante es esto: armas y pronto, es lo único que aquí se necesita….. En goleta, si la tenemos: en el plan de Hatton, aun sin el práctico etc., siempre que venga con la gente, de mi escolta y la de Guerrillas de Maceo, que son de la tierra. -López etc… ¡Qué inquietud no saber lo que hacen, ni con lo que cuentan! Recuerden: a goleta propia, bien consignada, a Barbes en Inagua, y de ahí, – luego de enviar algo aparente para él, en carga disfrazada para algún punto que exija paso franco por el ludo sur, y vaciar carga y custodios y práctico etc., de una picada – o lo que se pueda arreglar con Hatton, y acaso con el del Nordstrand, o el del que trajo a Maceo, que ha debido ir a verles[4].

La carta precedente, escrita por José Martí, quien se convirtió en uno de los patriotas más asediados por el doble espionaje español y norteamericano; fue escrita en claves para despistar a los perseguidores, en ella les decía:

Lo definitivo e imperante es esto: Bbnsb, y psñpsg, es lo único q. aquí se necesita: ¿qué hacen los hermanos? ¿Qué vía han abierto? Las remesas se pierden si no vienen con custodia suficiente, poca y es cogida, y gente del lugar a donde [sic] se caiga: o si no traen un pdjcedbsq que al llegar, por lado más o lado menos, no se interne a buscar auxilio, mientras la poca y escogida fuerza de custodia permanece oculta con provisiones sufiecientes.—En bqfllph, si la tenemos: en el plan de Npuubi, aun sin el pdj&, siempre que venga con la gente, de mi escolta y la de guerrillas de Maceo, que son de la tierra.—” Como fácilmente puede apreciarse, quien no conozca la clave no podría entender el mensaje del Maestro; pero sí podrá comprenderlo el lector si sabe que Bbnsb y psñpsg, quiere decir “armas y pronto”, pdjcedbsq y pdj& “práctico”, bqfllph “goleta”, y que Npuubi se refiere al amigo cubano, radicado en Dominicana, Eleuterio Hatton (Guamutas, Matanzas, 1854-Barahona, República Dominicana, 1924), quien brindó decisiva ayuda a Martí y al general Gómez durante la etapa precedente a su partida hacia Cuba[5].

Desde el Cuartel General en Campaña, en Filipinas, Jurisdicción de Guantánamo, el 30 de abril de 1895, José Martí despacha una misiva donde informa lo siguiente:

Collazo habrá caído por Occidente, con Hatton estarán ya, y acaso con Rafael Rodríguez, viendo modo de que caiga algún grueso de armas por cerca del Camagüey, como debe ser si va Rafael Rodríguez, o por donde más pueda el jefe que nos haya salido, si Rafael falló. ¿Y luego, qué estarán tramando, con el Capitán nuestro, si se les ha presentado, o con el de Maceo? Eso, pues, estará en camino. Pero, aunque Rafael haya podido arreglarse con lo de Hatton todo no habrá ido con él. Y es preciso que llegue pronto un auxilio de armas y parque, y nada más, por Oriente: preciso, por el efecto moral de la ayuda, -por satisfacer la fe grande que hay en nuestro auxilio, lo que será tan útil como dañoso sería burlarla, – y porque acá pueden armarse tantos hombres como armas lleguen. A Baracoa puede ir una expedición, y ya he dicho cómo, o lo diré ahora. Pero aún importa más la de Guantánamo, que influye en Baracoa y Cuba limítrofes. Así podría ir la de Baracoa: la Escolta de Martí, que creo es casi toda de baracoanos, con José López, a la cabeza, que es práctico bueno de tierra en su comarca, puede venir en una goleta custodiando por lo menos 100 rifles y 50,000 tiros y 100 machetes – $1,700.00. Tal vez, aunque haya venido Rafael con 200 como encargué, eso todo está ahí, y sólo falta el barco, que debe ser goleta, a menos que Hatton a su bajada por la costa norte, no se obligue a bajarlos al pasar cerca de Baracoa, en algún buen lugar, si se puede; como Duaba o Negritos, donde son todos buenos, y se irán con quien llegue. ¿Habrá goleta, si Hatton no puede?[6].

“El 19 de mayo de 1895 Martí caía en DOS RIOS. Su muerte era una desgracia, porque la Revolución todavía no estaba organizada; pero con la muerte de Martí, cesaban las intrigas y envidias contra él, y su nombre se convirtió en un símbolo indiscutido. Sustituía a Martí en la Presidencia de la República, Don Tomás Estrada Palma”[7].

Juzgando los éxitos de los últimos proyectos expedicionarios José Eleuterio Hatton, desde el Ingenio San Isidro, en Santo Domingo, el 1o de diciembre de 1895 escribía al Delegado Estrada Palma diciéndole: “La Providencia, no cabe duda, está con nosotros. España se empeña en mandar cañones para el resguardo de su Perla fugitiva, y las expediciones se menudean de tal modo que parece como una burla. Somos guerrilleros en tierra y en el mar[8].

A pesar de la protección brindada por el General Ulises Heureaux, el Gobierno actuaba oficialmente de forma muy hostil hacía los independentistas. Sobre la oficial hostilidad del Gobierno Dominicano de aquella época, hacia los revolucionarios cubanos, en fecha 9 de Enero de 1896, el Agente General José Eleuterio Hatton, dijo lo siguiente:

Hoy por hoy a España se le concede hasta el derecho de mezclarse directamente en asuntos de policía ordinaria. A los cubanos se nos permite trabajar solamente tras de bastidores, aunque tan pronto alzamos la voz se nos amenaza con la cárcel.

Aquí nada se puede hacer en nombre de Cuba, ni siquiera es consentido el sacar una bandera.

Hay localidades como MACORIS, donde el Gobernador ordenó a Portuondo, cubano dueño allí de un café, que no permitiera hablar de política local ni de Cuba, y ante la natural objeción de Portuondo dicho gobernador le dijo, que si no obedecía iría a la cárcel, porque los insurrectos no tenían patria. Nuestro compatriota se vio obligado a poner un rótulo que decía: POR ORDEN SUPERIOR SE PROHIBE HABLAR DE POLITICA.

 No se infiera por lo dicho que aquí falta simpatía por nuestra causa. El mismo gobierno está con nosotros, pero temen tanto a las revoluciones que España puede alentar desde Puerto Rico, que no se atreven a dar un paso que los comprometa”[9].

“Después de la muerte de su hijo Francisco Gómez Toro (Pachito), quien cae abatido en combate junto al general Maceo, en el sitio conocido como San pedro, en la capital cubana, su madre Doña Bernarda Toro de Gómez (Manana), “inspirada en la memoria de su hijo”, retoma “su decisión de renunciar definitivamente a la pensión que desde hacía muy corto tiempo recibía del Partido Revolucionario Cubano, dada su condición de esposa del General en Jefe. Y le escribe a Hatton, el 23 de marzo de 1897: “Estamos resueltos a no convertir más en pan lo que puede convertirse en pólvora” y para no herir susceptibilidades, aclara: “Yo aceptaré de Vd. Los 300 pesos que me envía como préstamo de amigo que Máximo pagará cuando pueda, y así tendré reservado para cuando de más necesite”. Y aprovecha la ocasión para agradecerle sus intenciones de hacerse cargo del cuidado de su hijo Urbano…”[10].

Para muchas personas el gesto de Manana obedecía a instrucciones impartidas por Máximo Gómez, en el sentido de renunciar a la pensión, estas informaciones le fueron suministradas a Tomás Estrada Palma por Eleuterio Hatton. Por ello, Estrada Palma le escribe a Manana: “Nuestro agente en Santo domingo, el Sr. Hatton, me dice que siguiendo instrucciones del General Gómez, Vd. No aceptará la pensión que se le tiene señalada. Escribo sobre este asunto al General para que revoque semejante orden, que carece absolutamente de razón de ser, y que dio, sin duda, en uno de esos momentos de exagerad susceptibilidad, que los hombres de su temple suelen tener. Entre tanto Vd. Debe continuar percibiendo la pensión que yo, en representación de la patria común, del Gobierno y del pueblo, ordené al Sr. Hatton[11].

José Martí, al momento de ofrecerle oficialmente la dirección de la guerra, al General Máximo Gómez, el 13 de septiembre de 1892, pronunció lo siguiente: “Le ofrezco a Ud., sin temor de negativa, este nuevo trabajo, hoy que no tengo más remuneración que brindarle que el placer del sacrificio y la ingratitud probable de los hombres[12]. Tras la muerte de Martí, pasado cierto tiempo, se definieron liderazgos que trazaron su línea de acción en función de nuevos representantes en Delegaciones existentes, pronto los enemigos y adversarios de Hatton llevaron intrigas a don Tomás Estrada Palma en New York, tratando de descalificarlo, pues no perdonaban sus aciertos.

La Delegación de New York, a mediados del mes de agosto del año 1897, sin comunicarlo a Eleuterio Hatton, despachó a José Antonio Frías, Enviado Especial de Cuba a las Repúblicas Dominicana y de Haití, para desempeñar unas pesquisas financieras, con el objetivo preciso de separar a Hatton de la Delegación. Don Eleuterio Hattonindicó antes de irse, que su renuncia obedecía a haberse hecho eco la Delegación de New York de chismes de sus enemigos, y deducía eso de los párrafos de la carta de U. en que le decía que la medida no surgía de la Delegación sino de los problemas locales[13]. Así pagaban los cubanos a los hombres que mejor sirvieron a la causa libertadora. Estos zarpazos fueron indistintamente, un día contra Martí, otro contra Máximo Gómez y repetidamente contra Bartolomé Masó. Quince meses después de la renuncia de Hatton, Tomás Estrada Palma decretaba la disolución del Partido Revolucionario Cubano, a pesar de que no se había establecido la república independiente. Para algunos historiadores, la actitud de don Tomás Estrada Palma, al disolver el PRC, refleja su miopía política y su falta de fe en la capacidad del pueblo cubano. Subraya el investigador Ibrahim Hidalgo[14].


[1] Martí, José. Obras completas. Tomo 4. La Habana, Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, 1975. Páginas 105 y 106.

[2] Ibídem. Página 118.

[3] Ibídem. Páginas 129 y 130.

[4] Martí, José. Obras completas. Tomo 4. La Habana, Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, 1975. Páginas 132 y 133.

[5] María Luisa García Moreno. Algo Sobre las Claves Martianas. Ilustración: Luis Bestard.

[6] Martí, José. Obras completas. Tomo 4. La Habana, Cuba. Editorial de Ciencias Sociales, 1975. Páginas 132 y 145.

[7] José López Volaboy. Motivos y Culpables de la Destrucción de Cuba. Editora de Libros Puerto Rico Inc. (ELPRIN).Editado en los Estados Unidos de América. Marzo 1973. Página 66.

[8] Historia de la Nación Cubana. Tomo VI. Autonomismo Guerra de Independencia. 1952. La Habana. Página 283.

[9] Miguel Varona Guerrero. La Guerra de Independencia de Cuba, 1895-1898. Volumen I. Editorial Lex. La Habana 1946. Páginas 451 y 452.

[10] Ena Curnow. Manana “detrás del Generalísimo” Biografía de Bernarda Toro de Gómez. Ediciones Universal, Miami, Florida, 1995. Página 243.

[11] Ibídem.

[12] Emilio Rodríguez Demorizi. Martí en Santo Domingo. Fundación Rodríguez Demorizi. Vol VII. Gráficas M. Pareja. Barcelona. España 1978. Página 56.

[13] Correspondencia Diplomática de la Delegación Cubana en New York, Durante la Guerra de Independencia de 1895 a 1898. Tomo IV. La Habana año 1946. Página 94.

[14] Ibrahim Hidalgo Paz. CUBA 1895-1898. Contradicciones y disoluciones. Centro de Estudios Martianos. La Habana, 2004. Página 329.

Sobre el autor de la publicación

Nuestras Glorias: Julito Edwards

por Rafael Matos Féliz

Pedro Julio Edward Vólquez (Julito), nació en el Batey Central, Barahona, el 20 de julio del 1943. Fueron sus padres, Eduardo Edward (de origen inglés) y María Nelfa Vólquez. Sus estudios primarios los realizó en su propio sector. Luego, más tarde,  concluye sus estudios secundarios. Desde muy pequeño fue grandemente protegido por sus padres, es lo que hoy se llamaría un “niño mimado”. En su sector se le veía jugando con sus amiguitos, los juegos de niños y los deportes más comunes del momento y se notaban sus habilidades y destrezas.

Jugó con equipos juveniles en Barahona como, Farmacia Cury y Farmacia Dotel. Su mayor dedicación fue con el béisbol. Jugó center field y perteneció a los equipos infantiles y juveniles de su sector. Jugó del equipo juvenil del Batey Central y allí descolló como una formidable estrella de béisbol. En el center field hacia hazañas fabulosas y todas con una gracia artística sinigual. De esa novena es seleccionado para pertenecer al equipo amateur. Sacaba out desde el center. En un intento por contratarlo para jugar en el nivel profesional, se le dio un paseo por Hollywood durante 15 días. Pero eso no entusiasmó a su padre.

En el equipo amateur, seguía desempeñándose en el center field. En varias ocasiones fue miembro de selecciones nacionales de béisbol. Con este equipo se desarrolló como jardinero central, cuarto bate; y también jugo softball, como pícher. La estatura deportiva de Julio Edward, era tan extraordinaria que todo el mundo lo buscaba para contratarlo como portento deportivo. El padre de este jugador (Míster Edwards) le dijo que no a todos los escuchas, pues su hijo iba a ser médico. En sus mejores momentos en el béisbol amateur ningún jardinero fue más completo que él.

Cumplía con los mejores estándares deportivos. Cuarto bate, defensa impecable, brazo mortífero hacia las bases, bateador de todos los quilates y corredor como el mejor. Se recuerda la anécdota acaecida en el Estadio de La Normal, en la capital. Alli se desarrollaba el juego final del Campeonato Nacional de Béisbol Amateur, entre el Central Ozama y Barahona (equipo visitante). Sentado en las gradas del estadio, estaba Vernon Benson, manager de Los Tigres del Licey. Quien condujo a su equipo al Campeonato de la Liga del Torneo de 1963-1964. También, en las gradas, estaba sentado Mr. Edward, el padre de Julito. 24-Noviembre-1963. Dia domingo.

Cuando Vernon Benson vio a Julito durante las prácticas, previo al juego, impresionado, se acercó a Mr. Edwards dándole un cheque en blanco, para que él le pusiera el monto; pero Mr. Edwards no se impresionó…su hijo sería médico. Central Ozama explotó en el primer inning a Odalís Medina (refuerzo banilejo). El equipo barahonero reaccionó en el primer inning: Demetrio Pérez (refuerzo sanjuanero) abrió con hit. Julito pegó triple a lo profundo de right. Cuando Vernon Benson vio ese palo, por la frustración de no firmar a Julio Edward, se marchó del estadio.

Julito, mientras estudiaba en la UASD, jugó béisbol para varios equipos, como Premier y otros. En todos, su actuación fue de primera. En ese momento descollaban estrellas como Julio Edward, Diego Hurtado, Fidel Mejía y otros. Todos estudiaban en la UASD, pero jugaban en otros equipos. Durante la Rectoría de Jottin Cury (1972-1974), se conocía en las lides universitarias las grandes hazañas de este deportista. Se comenta que en una ocasión, El Rector mandó a buscar a Julito y a otros jugadores de béisbol y les estableció que en la universidad existe un buen equipo de béisbol y que ellos juegan para otros equipos, entonces, a partir de ese momento no podrán inscribirse para seguir estudiando sino pasan a conformar el equipo uasdiano.

A partir de ahi, todos los jugadores, que eran estudiantes amonestados, pasaron a formar parte de la novena universitaria. Eso determinó que esa novena, al poco tiempo se llevó el campeonato. Toda vez que el célebre cronista Tomás Troncoso, reseñaba o veía jugar a Julio Edwards, decía: “Ese hombre es un profesional”. En la UASD y en el equipo Premier AA, los jugadores más poderosos eran, Fidel Mejía, Diego Hurtado y Julio Edward, siendo Julito el del brazo excepcional. Una verdadera estrella.

Fue llevado a Estados Unidos, junto con Manolo De La Mota a un Invitacional para observarlo y todos quedaron impactados con su actuación. Julio y otros estelares del país, entre ellos, Raymond Vólquez, fueros seleccionados para conformar la Selección Nacional que represento a R.D. en la 3ra. Serie de la Amistad que se celebró en Venezuela. En esa competencia, Cuba se coronó Campeón y dominicana (UASD) logró Medalla de Bronce (Tercer Lugar). Se casó con la señora Ana Nieves Marzán y han procreado sus adoradas hijas, Juniev, Julissa y Julinette.

¡¡JULIO EDWARD. ESTRELLA Y GLORIA DEPORTIVA. HONOR!!