Mi regalo de Navidad a la provincia Independencia y el resto de la región Enriquillo y del país

Por el Dr. Rafael Leonidas Pérez y Pérez.

Los petroglifos aborígenes Las Caritas de Postrer Río en la sierra de Neiba, República Dominicana, basados en su descripción por Luis Padilla D’Onis en 1943.

En la Primera Parte sobre Prehistoria Dominicana de su libro Historia Dominicana, Publicado en México en 1943 con el No. 71, correspondiente al Instituto Panamericano de Geografía e Historia; Luis Padilla D’Onis que fuera profesor de primaria en Duvergé, y Presidente de la Sección de Historia y Arqueología del Instituto de Investigaciones Históricas de Ciudad Trujillo, República Dominicana; acerca de «Las Caritas de Neyba» dentro del Capítulo La Cultura Taína, Subcapítulo IV de Grutas y Cavernas, señala (en las páginas 226 y 227):

«Situada en la Sección de Postrer-Río, de Neyba (actual municipio de la provincia Independencia, RLPP), al Norte del magnífico Lago de Jaragua, llamado hoy Enriquillo, para glorificar las hazañas del inmortal Cacique del Bahoruco, frente a la Isla Cabritos, esta grandiosa y gigantesca caverna es por su extensión la más notable de las Antillas.

Lástima grande que todavía no haya sido visitada por ningún geólogo ni arqueólogo que hiciera de esta enorme caverna una exacta, científica y detallada descripción de sus admirables y múltiples galerías.

Más bien que gruta, ésta de Las Caritas es un espacioso túnel natural que taladra la Sierra de Neyba en dirección Norte-Sur, con sus respectivos orificios de entrada frente al Lago Enriquillo y en la Común (municipio, RLPP) de El Cercado.

Esta caverna es de las menos conocida y nunca ha sido explorada sino por monteros que han penetrado muy poco en su interior, aunque sí lo suficiente para hablar de sus numerosas galerías que se abren a un lado y otro del túnel central por el cual circula un manantial de muy poca agua, que en ocasiones se agota completamente y cuyo origen es desconocido.

En una de estas galerías interiores encontró el vecino de Duvergé D. Antonio Méndez, diversos ídolos y objetos de cerámica indígena, así como una excelente espada española del tiempo de la Conquista. También existen en otra de sus galerías multitud de esqueletos de indios muy conservados. En la boca de entrada tiene grabada esta caverna unas cariátides de gran tamaño que se ven desde una larga distancia, e interiormente está también decorada con multitud de grabados a cincel. Los sencillos habitantes de su vecindad hablan con extraordinario horror y la superstición que inspira esta caverna, de los ruidos que se sienten dentro, llegándose a suponer de que todavía existen dentro indios vivos.

Esta caverna ha sufrido a principios de este siglo las consecuencias de los temblores de tierra que azotaron al valle de San Juan de la Maguana, durante un largo período de volcanismo, produciéndose fuertes derrumbamientos interiores y muy particularmente hacia el orificio de entrada frente al lago Enriquillo, al grado de que por ese lado sólo hay un espacio bastante reducido que no da idea de las dimensiones de esta gruta. Manos profanas de monteros han esculpido letras del alfabeto romano en las paredes.

Las cariátides que ostenta esta cueva en el frontispicio, bien pueden ser las señales indicadoras de los caminos, para inteligencia de los caminantes como los petroglifos existentes cerca del río Artibonito y en otros lugares del país».

Hago un llamado a las autoridades competentes, para que, según lo expresado por el investigador Luis Padilla D’Onis (de origen puertorriqueño, hay una calle con su nombre en la capital dominicana), se investigue a profundidad esta Cueva donde hay muestra de la presencia aborigen, y todo lo inherente.

Se aportaría grandemente a la historia, arqueología, antropología, ecoturismo, cultura en general, etc.; de lo que es hoy la provincia Independencia, así como el resto de la región Enriquillo y del país.

(Imagen: Las Caritas de los Indios, tomada de Dehovi).