Nuestras Glorias: Romy Mills

por Rafael Matos Féliz

Romy Mills nació en el Batey Central, Barahona, el 10 de septiembre del 1962. Fueron sus padres, Alejandro Mills y Santa Librada Gotay. Desde niño asistió a la Escuela Anaíma Tejeda y allí realizó sus estudios primarios y más tarde, continuó los estudios secundarios, finalizando Bachillerato en Matemáticas. Se involucró en las actividades deportivas, en voleibol, baloncesto y béisbol. 

Con 9 años, pertenece al equipo de Pequeñas Ligas “Las Estrellas de Oscar Féliz”. Se inició como cátcher y para ese momento, se dio a conocer como un receptor completo y por ello era muy respetado por sus compañeros y fanáticos. Se enfrentó a equipos de la misma categoría como, “Los Gemelos”, “Academia San Gabriel” y otros. Su calidad como receptor se fue acerando y luego pasa a pertenecer al Equipo Juvenil del Ingenio Barahona. 

Con este nuevo equipo enfrentó novenas muy aguerridas como, “La Playa”, “Baitoíta”, “Estrellas del Arco” y otras. Ahora, tenía 15 años de edad y su defensa en la receptoría era impecable, sus batazos muy oportunos, sus lances estelares y es de esta forma como se le selecciona para integrar al Equipo Amateur AA del Batey Central. Aquí dio gran apoyo y batalló como el mejor. Se recuerda cuando en el Torneo Regional “Copa Sur”, enfrentó equipos de Baní, Azua, San Cristóbal, San Juan, Villa Altagracia, Pedernales y otros. Las batallas entre esos contendores se daban con gran despliegue y calidad. Al final, el equipo de Baní ganó el Primer Lugar (Medalla de Oro) y el del Batey Central se quedó con la Medalla de Bronce (Tercer Lugar).  

Participó con la Selección de Béisbol de Barahona en los Juegos Nacionales, Barahona 1981. Luego fue a San Pedro de Macorís y participó en los Juegos Nacionales de 1983. También participó con la selección en la Copa Sur, en Azua. Allí Barahona quedó en Primer Lugar. Luego en San Cristóbal, Barahona también quedó en Primer Lugar. En Baní, Barahona quedó en Tercer Lugar y en la Copa en Pedernales, quedando Barahona en Segundo Lugar. 

Todas esas estelares actuaciones, llevan a que Romy sea buscado para pertenecer el equipo del Ejército Nacional, en el 1983. Ahora se bate, dentro del circuito militar y policial del país, con la Marina de Guerra, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Se recuerda que en un torneo muy reñido, el Ejército enfrentaba a la Policía y en un juego en la novena entrada, perdiendo 2×1, Romy bateaba con dos hombres en bases. Pegó un trabucazo de home run por el left field y ahí mismo acabó el juego, dejando en el campo a su contendor. Se oyó la algarabía por doquier. Al final la Policía quedó como Campeón y el Ejercito Subcampeón. 

En 1986, en las prácticas del equipo del Ejército, en el home trató de hacerle out a su compañero Julio Pérez, quien venía desde la tercera. Al llegar, este se desliza y le golpeó la pierna izquierda y se la fracturó. Por un tiempo Romy se mantuvo convaleciente y más tarde se retira del equipo y regresa a Barahona. Cuando está aquí, su amor por el béisbol lo lleva a involucrarse de nuevo en él, con su original equipo amateur del Batey Central y en su misma posición. Este es uno de los pocos casos donde un deportista con dificultades motoras, se dedica a jugar como cátcher y con gran entusiasmo después de sufrir un accidente.

Recuerda que jugando una final contra “Las Estrellas de Oscar Matos”, el mismo Oscar venía desde tercera para home, Romy lo pone out; pero al pegarle el mascotín le dio tan fuerte en la cara que Oscar cayó mareado. Ese out fue como a las 8 de la noche y Oscar se despierta casi a las 10, hospitalizado. Al verlo le dice: “Papá me diste demasiado duro”. Y ahí mismo acabó toda la preocupación y vinieron las risas y las cherchas. 

Ese mismo año 1986, vino el escucha Eliodoro Arias y contrata a Romy para la Escuela de los Dodgers en San Pedro de Macorís. Allí tuvo unos 3 meses de prácticas hasta que un día llegó a la práctica el laureado pitcher Joaquín Andújar y le dice a Romy que le coja bolas y este le dice que está muy cansado y con hambre. Ahí mismo, Andújar lo ultraja y discrimina, lanzándole un guantazo. Romy devuelve el golpe y se emburujan. Andújar lo amenazó con sacarlo del equipo y él decide irse de esa escuela, regresando a Barahona. De inmediato se involucra en el softbol con el equipo bateyero, desarrollando allí una buena labor. Se casó con Julia Reyes y procrearon a sus adorados hijos, Yúnior y Yulissa. 

¡¡ROMY MILLS, ERES UNA ESTRELLA DE PRIMERA CALIDAD. HONOR PARA TI!!