por Rafael Matos Féliz

Víctor Pérez (Tigá, Víctor Milson) nació en Barahona, al inicio del Año Nuevo, pues su nacimiento fue el 2 de enero del 1945. Sus padres fueron los señores, Milson Pérez y Anita xx. Con poca edad entra a la escuela primaria localizada cerca del Arco. Pero solo alcanzó llegar hasta el segundo curso, pues sus preferencias que desde niño tenía, se relacionaban con bañarse en la playa, estar frente al mar, bailar con sus amiguitos en todas las fiestas de su sector; por ello, se salía casi todos los días de las aulas de clases.

También desde niño se dedicaba a todas las actividades deportivas que entretenían a infantes y jóvenes  Se le vio jugar pelota con bolas de goma y de trapos, jugar en las calles y patios, jugar carreras y juegos de competencias grupales. Más tarde, se enrola a su primer equipo de béisbol de pequeñas ligas, que conformó y desarrolló el glorioso Luís Sánchez. Ese equipo desarrollaba sus actividades en el estadio que estaba detrás del mercado público, que era el lugar preferido de los niños de la época.

Tigá se fue desarrollando como buen outfield y fue tanto, center field como right field. En esas defensas se fue conociendo como un aguerrido deportista y es de esa forma que luego pasa a jugar con el equipo Clase A, “Los Buenos Amigos” en el 1966, dirigido por Leonardo Mercedes y allí siguió defendiendo el outfield con coraje y gran destreza. Este equipo era tan temido que ganaron “por default” el único torneo en que participaron, pues los equipos contrarios se retiraron “porque nadie le podía ganar”. Ese temor, la calidad de Tigá ayudó en su propagación.

Mientras Tigá jugaba, tanto en pequeñas ligas, en juvenil y en Clase A, su actuación estaba siendo observada por el estelar Paleta Medrano y es de esa forma como es seleccionado para pertenecer al Equipo Amateur de Barahona, en el 1967. Ahora se encuentra con estrellas y glorias del béisbol como, Rafael Pineda (El Puya), Leonidas Féliz (Budí), Oscar Matos, Bienvenido Montilla (Tequilla), Luís Matos (El Zurdo) y otros más. Recuerda también a Micho Vólquez, quien pasó a ser manager del equipo amateur después de Paleta. Con esa novena enfrentó al Distrito Nacional, San Cristóbal, Baní, Ocoa, Azua, Haina, San Juan, Las Matas y muchos equipos más. Se enfrentó aquí contra Pedernales, que venía a representar a la empresa Alcoa Exploration Company. 

Desde 1967, Tigá descolló como uno de los mejores. Ese año, jugando contra el conjunto del Central Río Haina, pegó tripletazo para apoyar el triunfo de su escuadra 5×4 en el Campeonato de Aficionados del Circuito Sur. Luego enfrentando al Central Río Haina, aquí en Barahona, pegó un tablazo en el octavo con dos hombres en base y así el equipo local se fue arriba. Finalmente, Barahona ganó el torneo con ese gran apoyo de “Víctor Milson”, como también le decían a Tigá. Se recuerda además, que en un juego contra San Cristóbal, dio un trabucazo que empujó a Leonidas Féliz (Budí) y a Rafael Acosta (Cuchilán), quienes estaban anclados en las bases. Ahí Barahona ganó ese extraordinario y competitivo juego. La algarabía sonó por doquier.

Otro momento estelar de Tigá fue cuando Baní solicitó que fuera su refuerzo para enfrentarse en una competencia decisiva en contra de San Cristóbal. Paleta le dio la autorización para que fuera como refuerzo y jugando en aquella provincia y con dos hombres en base dio el batazo esperado y así Baní ganó a San Cristóbal ese reñido torneo. Los vítores y aplausos para él, tronaron por todas partes. 

En otro torneo que Barahona jugaba en San Juan, recuerda que en uno de sus turnos al bate, el lanzador le pegó un pelotazo y eso lo encolerizó tanto, que tomó el bate y salió hacia el montículo a pelear, pero por el camino reaccionó de inmediato, lanzó el bate y se devolvió nuevamente. La alarma que ese hecho creó en el instante, también al instante se desvaneció y todo quedó como una anécdota para contar y para reír. Todos esos trajines, competencias y torneos se realizaban con gran sacrificio para todos, pues cuando hacían un viaje a otra provincia, eran transportados en la parte trasera de la camioneta que usaba Luís Sánchez para la empresa Seven Up.

Tigá se casó con Ana Virginia Cuevas y procrearon a sus amados hijos, Roberto, Hiro, Joselito, Mindy y Altagracita (Chia). Ha sido reconocido por la Liga José Gómez como Vieja Gloria del Béisbol en 2015 y por Barahonero 4×4 como Barahonero Ejemplar en 2016. Actualmente vive en condiciones de pobreza con su familia, en el sector llamado La Hortaliza, detrás del Mercado Público.

¡¡VÍCTOR PÉREZ-TIGÁ, ESTELAR BEISBOLISTA Y HOMBRE DE VIDA HONRADA!!

 

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