HOY ES EL DÍA DE LA LIBERTAD.

HOY ES EL DÍA DE LA LIBERTAD.

 

Por Virgilio Gautreaux P.

Hoy 30 de Mayo, hace 61 años, se produjo en horas de la noche un acontecimiento extraordinario que impacto el pueblo dominicano en general y a cada uno de nosotros de manera particular y personal, aunque en ese momento no tuviéramos conciencia del cambio positivo que se produciría en la República Dominicana.

Habíamos nacido y criado en el marco del régimen de fuerza, donde las principales industrias nacionales, eran de una sola persona, así como las dos principales entidades financieras existentes, una comercial y otra agropecuaria, cuyos beneficios también iban a esa sola persona.

Los beneficios de un grupo de ingenios azucareros, también terminaban en la cuenta personal de esa persona.

Con mucha razón los lambones del personaje, sin proponérselo, llegaron a decir que República Dominicana ERA DE TRUJILLO !!

Hay un libro titulado La Fortuna de Trujillo, el cual contiene una larga lista de empresas que operaban monopolicamente, cuya rentabilidad se garantizaba directamente con recursos del presupuesto nacional. Incluso, se llegaron a promulgar leyes y decretos, para asegurar una mayor tasa de acumulación para las empresas del dueño soberano de República Dominicana.

Los únicos dos periódicos de circulación nacional, El Caribe y La Nación, se ocupaban exclusivamente a proyectar la imagen del SEMIDIOS que tuvimos la suerte de padecer por 30 años.

La adulación y servilismo de lacayos muy inteligentes, llegó al punto de querer comparar a Trujillo con Dios, cuando al parecer se le agotaron las municiones para continuar incrementando la vanidad del Dios Mortal Dominicano.

La Fuente de la divinidad de este Señor, aparte de una fuerte represión a cualquier tipo de idea que no fuera su beneficio, era su fortaleza militar y policial, miles de informantes en todo el país, las nóminas públicas y la masa obrera y personal administrativo de sus empresas.

Hábiles intelectuales se encargaban de manera permanente, de convencer a centenares y centenares de miles de dominicanos y dominicanas de que vivían en casuchas techadas de yagua, Palma, viejas planchas de zinc, que estaban en el paraiso !!

Una nación repleta de descalzos, ejércitos de desnutridos, famélicos y analfabetos, tenía como misión en la vida, asistir a grandes concentraciones para adorar al Cesar.
Viajar al exterior estaba vedado para los mortales.

Solo podían viajar al exterior un grupo de privilegiados, que con ciertas dificultades y rigurosas depuraciones. Igual suerte corrían Los bachilleres para poder ingresar a la universidad, donde profesores y estudiantes, eran objeto de una férrea vigilancia militar, policial y de inteligencia.

Por perfecta que fuera esa Dictadura como mecanismo de represión y control del pueblo dominicano durante 30 años, a los pocos meses del ajusticiamiento, la Nación reaccionó estupefacta, al quitarse la venda de los ojos y desaparecer las cadenas que le aprisionaban alma, vida y corazón.

En poco tiempo, la gigantesca cárcel donde vivían un poco más de tres millones de dominicanos, se levantó contra quienes querían seguir deteniendo la rueda de la historia nacional.

Por eso, cien días después del 30 de Mayo de 1961, Trujillo y su familia eran las personas más odiadas de República Dominicana. Un poco mas de tres meses bastaron para desmontar una de las dictaduras más perfectas del continente americano en el siglo XX.

El sólido discurso ÚNICO del trujillismo, fue derribado por una sola palabra: LIBERTAD.

Fueron borrados en todo el país los nombres de Trujillo, su mamá, su papá, su abuela, sus hijos, sus hermanos y parientes, de provincias montañas calles plazas edificios públicos y condecoraciones militares. También los títulos universitarios otorgados, sin asistir, a Trujillo, sus hijos, hermanos y parientes.

10 años después del 30 de Mayo de 1961, esta era otra nación, con cinco universidades miles y miles de estudiantes de todas clases sociales, con el requisito único de sus capacidades intelectuales.
Todo el mundo podía viajar libremente, aunque todavía subsistían algunas restricciones de la Dictadura.

El 1971 los ingresos que generaban las empresas anteriormente levantadas por Trujillo con el dinero del pueblo dominicano del cual él se apropiaba, sirvieron para financiar Obras Públicas en todo el país, tales como viviendas, carreteras, escuelas, hospitales, acueductos, aeropuertos, presas, canales, eléctricas, etc.

Sin duda alguna, seis décadas después de aquella luminosa noche del 30 de Mayo de 1961, los beneficios en general logrados por lo acontecido ese día, son evidentes.

Únicamente viejos trujillistas nostálgicos y pos-trujillistas que ansían volver a lamer botas por simple migajas, del aspiran sea su Dictador favorito, se atreven a querer hacer retroceder la rueda de la historia.
Otros que nunca han sabido lo que es una tiranía, ni un régimen de fuerza, dicen querer una Dictadura pero que sea para otros, no para ellos !!!

Mientras tanto, disfrutemos este 30 de Mayo, DÍA DE LA LIBERTAD !!!

Share This Post