Nuestras Glorias: César Napoleón Ramos (Papito Careta)

por Rafael Matos Féliz

César Napoleón Ramos Sánchez (Papito Careta), figura legendaria que ocupó un sitial de preponderancia en las actividades deportivas de Barahona en varias décadas del pasado siglo XX. Aunque nació en La Vega, el 25 de octubre del 1932, fue declarado en Barahona cuando tenía 6 meses de nacido.

Creció y se desarrolló en la barriada donde aún vive y acudió a la Escuela Primaria ubicada al frente del hoy Cuerpo de Bomberos. Cuando tiene 9 años de edad, comienza a incursionar en la pelota; luego, cuando cumple los 11 años, se interesa por el voleibol y un poco más tarde por el baloncesto. También, para el 1944 y 1945, jugó del equipo de pelota del Cuarto B de la Escuela Graduada de Varones. Se desempeñó como pitcher.

Era tanto el entusiasmo de los jóvenes por el baloncesto que improvisaban canchas en los patios de las casas y en solares vacíos de la barriada y confeccionaban sus bolas con trapos, a las cuales llamaban “bolitrapos”. En esos torneos, sobresalía la destreza de Papito Careta, razón por la cual, siempre formaba parte de los equipos de baloncesto. Participó en el equipo “Los Tortugueros” y también con el equipo “Los Pibes”. En este último equipo, su participación se desarrolló con más formalidad. El nombre “los pibes” hacía alusión al tamaño y la edad de los jugadores. Papito recuerda que para esa época jugaban en la cancha “Guarocuya”, al lado del Cuerpo de Bomberos.

Para ese momento contaba con 15 años de edad. Un poco más tarde, perteneció tanto en voleibol como en baloncesto al “Rotary Club” y en ambos casos, Papito Careta siempre dejaba la huella de un buen atleta y competidor. En el 1948, con 16 años, se graduó de Mecanógrafo y Contable en el Instituto Comercial de Barahona, al cual había ingresado un par de años antes.

En 1949, culminó el Bachillerato en la escuela que le sirvió de base para iniciar la educación primaria. Como las actividades deportivas las llevaba con mucha disciplina, Papito Careta comenzó a verse como el deportista de más versatilidad de la época, pues no sólo se destacaba en voleibol y baloncesto, sino que también demostró gran talento y destreza para el salto con pértiga; por lo que era muy frecuente verlo “por los aires” volando sobre la barra guía de esta disciplina. También se destacó en la carrera de resistencia y “le metió mano” a la halterofilia o levantamiento de pesas.

En 1953, fue seleccionado para reforzar el equipo de baloncesto del Colegio La Salle de Santo Domingo, allí tuvo también una destacada participación. De ahí, fue seleccionado para la competencia de tiros libres y en la misma, que fue escenificada en el 1954, logró encestar 48 canastos de 50 lances. Paralelo a estas hazañas deportivas, Papito Careta trabajaba en el sector público y fue inspector del Seguro Social, mensajero del Palacio de Justicia y empleado de Rentas Internas. En estas instituciones pasó alrededor de 18 años.

En el 1961, motivó y formó el equipo de baloncesto conocido como “Las Calaveras”, con jugadores como Ñoño Cuello, Wilfrido Fiallo, Alfredo Patnella, Roberto Peña y otras estrellas. Este equipo rompió récord de triunfos, pues a nivel local “pasearon” a todos los contendores opuestos y lo mismo ocurrió con los equipos de Azua, Baní y San Juan. Sólo el equipo de San Cristóbal logró derrotar a Las Calaveras. A partir de este momento se dedica a enseñar a jóvenes atletas, que en principio practicaban otras disciplinas deportivas como el béisbol, atletismo y el voleibol.

Otra faceta de Papito, es ser un fino artesano de la madera y otros materiales, con los cuales construye verdaderas joyas en miniaturas, que forman hermosos rincones hogareños. Para 1968, deja las actividades deportivas, cuando es contratado como Contador para ejercer en la finca cafetalera “El Manantial”, de la familia Mota. En ella duró cuatro años y medio y su transporte preferido hacia la finca lo era el mulo al que le llamaban “consígueme eso”. Luego pasó a ser empleado del Ingenio Barahona y  se desempeñó como mecanógrafo, luego en presupuesto, después fue inspector y finalmente pagador. Salió pensionado en el año 1999.

Se casó con Rosa Julia Mata, con la cual procreó a Elizabeth Ramona, María de la Caridad (Maricari), Mercedes Donatila y César Napoleón (fallecido). Además tuvo a Humberto Elpidio y Orianna Elizabeth con la señora Ramona Elisa Féliz. También es padre de Américo César y César Teofrasto a quienes procreó con Paula Altagracia Infante y por último, la señora Magda Rafaela Cavallo le parió la niña María Kawkaya. Papito actualmente vive en la calle Caonabo de esta ciudad y mantiene su jovialidad y su sonrisa.

 

¡¡PAPITO, TUS HAZAÑAS DEPORTIVAS NOS ENORGULLECEN Y NOS ENALTECEN!!

 

 

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