Nuestras Glorias: Efrain Mascena Vargas

Nuestras Glorias: Efrain Mascena Vargas

por Rafael Matos Feliz

Efraín Mascena Vargas, nació el 24 de diciembre del 1921 en Barahona. Fueron sus padres, los señores Demetrio Matos (Chivito) y Rosaura Vargas. Desde muy joven presentó una alta predilección por los deportes y su crecimiento infantil coincidía con la fiebre nacional por el Béisbol. Se le vio jugando por las calles, por los patios y solares de su barriada. Jugaba pelota, volibol, baloncesto, bolitas, “capú tumbao”, en fin todo tipo de actividad que entretenía y disfrutaban los jóvenes.

Para esa época, conseguir instrumentos y equipos deportivos de calidad, era como cruzar el “Niagara en bicicleta” y es por ello, que Mascena y sus amiguitos se las ingeniaban para confeccionar sus propios instrumentos deportivos, con materiales comunes como palos, tablas, telas, hilos, lonas y otros más. Asistió a la escuela primaria, luego a la secundaria, logrando alcanzar grados escolares de esa modalidad, que se culmina con el bachillerato.

Cuando Emilio González (Emilito), “padre del baloncesto en Barahona”, trajo esa disciplina a la provincia, de inmediato Mascena se involucra en las prácticas de la misma y era tanto su entusiasmo, que para finales de la década de los años 40`, organiza y dirige el equipo llamado “Los Pibes”; conformado con niños y jovencitos deportistas como, César Ramos (Papito Careta), Ñoño Cuello, Adonis Moreta y muchos otros más. Posteriormente, cuando se funda el equipo de baloncesto “Los Tortugueros”, Mascena pasó a ser su dirigente.

Mascena Vargas, se distinguió por ser un gran aficionado a los deportes, se le reconoce como propulsor deportivo. Y tuvo el mérito de fundar equipos de voleibol y de baloncesto. También se desempeñó como “Escucha Deportivo” y con esa labor, les abrió paso al estrellato a muchos jóvenes. Tiene el mérito de ser el promotor de los primeros campeonatos de béisbol juvenil y de voleibol de Barahona.

Para finales de la década de los años 40, su interés y entusiasmo lo llevan a gestionar la construcción de la primera cancha deportiva con alumbrado y gradas, y es de esta forma, que poco después se construye esa primera cancha, que se le llamó “Guarocuya”. A partir de ese momento, la cancha fue el  escenario idóneo para la realización de los torneos y competencias deportivas entre los equipos de Baloncesto, de Volibol y también para presentar competencias de Boxeo y de Lucha Libre. Mascena como un deportista entusiasta se involucra en boxeo, en volibol y en baloncesto.

En la cancha también se realizaron numerosas actividades públicas, como conciertos de música popular, con artistas nacionales y extranjeros. La historia, la música, la locución y la composición fueron otras facetas que ocuparon el accionar de Mascena Vargas. Fue locutor de la “La Voz del Birán” y el primero que logró ser carnetizado como locutor en “Radio Barahona”. En esa labor estuvo en compañía de otros estelares del micrófono como: Rafael Pineda, Luisa Esther Padilla, Luís Arias Michel y otros.

Con la historia nacional, todos los 27 de febrero (Día de la Independencia) y 16 de agosto (Día de la Restauración), Mascena se montaba en un caballo y con gallardía y autoestima, leía la Proclama de la Independencia y la Proclama de la Restauración, con voz elevada y poética, como homenaje a esas gestas patrióticas, acontecidas en los años del 1844 y 1865, respectivamente.

En la música, formó su propia orquesta, la cual llamó “Brisas del Birán”. Con ella deleitó a todos en la provincia y en la comarca. Tenía una extraordinaria facultad para llevar a composición musical y poética, los hechos reales con los que se relacionaba, tal y como ocurrió cuando su padre (Chivito) tenía a Doña Rosaura (la mamá de Mascena), postrada en camacon quebrantos de salud, bajo la atención del Dr. Fanduí; y sobre la relación de su hermana, Adelina, con un General haitiano, conocido como Petión.

De esos hechos, Mascena compuso el merengue que llamó: “Medio Millón”, el cual llegó a ser muy popular y obtuvo el Primer Lugar en la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, del 1963. Se hace necesario, que esas facetas de la música y la composición, sean objeto de una reseña histórica a su nombre.

Le gustaba la bebida como a su padre, pero a Mascena se la habían prohibido por prescripción médica. Pero la alegría de ver su composición musical convertida en éxito, lo llevó a tomar en nochebuena y ese día, 24 de diciembre del 1963, falleció por efecto del alcohol. Luego, en 2018, el Pabellón de la Fama del Deporte de Barahona, de manera póstuma, lo elevó a “Inmortal del Deporte”. También el estadio de softbol de Barahona fue bautizado con su nombre.

 

¡¡MASCENA VARGAS, ERES NUESTRO ORGULLO POR TUS HAZAÑAS. HONOR A TI!!

 

 

 

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