Nuestras Glorias: Amadito Victoriá

Nuestras Glorias: Amadito Victoriá
por Rafael Matos Féliz
Amado Arístides Victoriá Betances (Amadito) nació el 12 de agosto del 1915, en Santo Domingo. Fueron sus padres, los señores Tomás Victoriá González, de origen francés y Francisca Betances Villaldea, de origen canario/español. En la capital inició sus estudios primarios en una escuela local, cercana a su barriada. De niño se inició en las actividades deportivas y uno de sus intereses infantiles, fue jugar béisbol. La escuela y su barriada le sirvieron como musa motivadora para ese accionar infantil.
Con edad juvenil, se traslada a vivir a la ciudad de Barahona y allí también se involucra de inmediato en las actividades deportivas. Ya para esa época el béisbol era el deporte rey de casi toda la fanaticada dominicana y Barahona no era la excepción. Aquí, existían equipos de pequeñas ligas, ligas juveniles y amateur.
Amadito participó con equipos locales para la década de los años 40; en los torneos entre la Escuela Normal “Generalísimo Trujillo” y la Escuela Graduada de Varones “El Benefactor”. Para esa época, se celebró el Campeonato Local de Béisbol del año 1945 y ese torneo se dio el domingo 8 de abril.
Amadito tuvo como compañeros de batalla, a Paleta Medrano, Wilfrido Heyer, Rafael Lagares, Chito Molina, Julio Velluci y muchos otros estelares del deporte. Después de ese torneo, que demostró el gran entusiasmo que había en Barahona, casi todos esos jugadores pasaron a formar parte del equipo Amateur de Barahona. De esta forma Amadito Victoriá sube al amateurismo.
En ese año (1945), se celebró también el Campeonato de Béisbol Amateur del Sur, que se realizó del 4 al 19 de agosto. Ahora los equipos contendores eran: Azua, Bani, Barahona y San Juan de la Maguana. El día 5, Barahona enfrentó a Azua. El primer juego lo ganó Azua 11 a 4 y por Barahona los mejores jugadores fueron: Amado Victoriá, Sixto Vangeneguen y Nery Martínez.
El juego de la tarde lo ganó la escuadra barahonera y en el mismo, los barahoneros demostraron una alta dosis de coraje y deseo de desquitarse la derrota sufrida en la mañana. Barahona se alzó con la victoria y de nuevo, Amadito Victoriá fue el mejor, unido ahora a Enrique Benjamín y Amado Mieses. Barahona hizo 6 carreras y conectó nueve incogibles y cometió tres errores. Azua, por su parte, dio siete hits, dos carreras y cometió dos errores.
Al concluir los enfrentamientos entre Azua y Barahona, un grupo de graciosas y distinguidas damitas de la sociedad azuana, ofrecieron a los barahoneros un hermoso ramillete de flores naturales como demostración de cordialidad y simpatía entre los dos pueblos. Esta reseña está detallada en el libro “Pasión Deportiva”, de la autoría de Manuel Joaquín Báez Vargas.
Amadito Victoriá era cuñado de otra Gloria Deportiva Nuestra, de Don Liquito Hernández, pues Liquito se había casado con una hermana de Amadito, quien era la señora María Oliva Victoriá. Tanto Amadito como Liquito, habían venido desde la ciudad capital a vivir a Barahona, y ambos se involucraron de lleno en las actividades deportivas de la provincia, aportando al deporte y llegando a ser estelares.
Amadito, fue reconocido por su “Cooperación al Intercambio Peloteril Aficionado entre la Liga Pancho Compré de Nueva York y Barahona”, en 1982. También el Comité Pro-Construcción Estado Nadín J. Hazoury, en el año 2000, lo reconoce como “Destacado Beisbolista en las diferentes selecciones, representando a la Región Sur”.
Don Amadito fue responsable y pionero del transporte de las valijas del correo desde Barahona hasta Pedernales, en los momentos que llegar a esa demarcación significaba un tremendo esfuerzo y muchos riesgos. Por su lado, Liquito era también el responsable de transportar el correo desde Barahona hacia Jimaní, con el mismo riesgo y esfuerzo.
Ambos como cuñados, deportistas y responsables de transportar el correo hacia lugares inhóspitos como lo eran Pedernales y Jimaní; se unen ahora como emprendedores y fundan la “Línea de Transporte Victoriá”. Siendo de esta forma, los primeros empresarios transportistas que se dedicaron a transportar a los ciudadanos de la provincia y de la región hacia la ciudad capital.
Amadito se casó con la señora Flérida Peguero, hija de Don Héctor Pequero, uno de los principales gerentes del Ingenio Barahona, cuando esa empresa ya pertenecía al Estado Dominicano. Con Flérida, procreó 6 hijos que son: Radhamés, Marianela, Héctor (conocido como Javish y quien fue uno de los principales intérpretes del Conjunto Quisqueya), Víctor, Martha y Mercedes. Amadito también procreó con la señora Minerva Pérez Castillo, a Kenia, a Rosa, a Miguelina y a Yovanka. También procreó otros dos hijos, que son Julia y Nelson. Don Amado Victoriá (Amadito) falleció el 7 de octubre del 1988.
¡¡AMADITO VICTORIÁ, ERES ORGULLO NUESTRO POR TUS HAZAÑAS Y TUS SERVICIOS. HONOR A TI!!

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