Nuestras Glorias: Nando Molina

por Rafael Matos Féliz

Carlos Alejandro Molina Martina (Nando) nació en el Batey Central, Barahona, el 27 de febrero del 1927. Fueron sus padres, los señores Cristian Eligio Molina de la isla de Bonaire y Rosa María Martina de Curazao. Ambos padres vinieron al país y a esta provincia, cuando se iniciaron las actividades agroindustriales en el Ingenio Barahona, que fue construido por los norteamericanos a partir del 1919.

Desde muy pequeño, Nando Molina, se inició en la escuela primaria de la sexta avenida del Batey Central, que luego fue denominada con el nombre de su extraordinaria Maestra, Anaíma Tejeda Chapman, como reconocimiento a su excelsa labor docente y maternal, con sus niños estudiantes. Allí Nando cursó hasta el 4to curso, actividad esta que compartía con el juego de pelota, deporte que lo entusiasmó desde muy niño.

A Nando Molina se le conoce como el primer dinástico de la Dinastía de los Molina en el deporte del Batey Central y de Barahona. Fue hermano mayor de Chito y de Eligio, ambos estelares del béisbol y tío de Enrique Molina, quien descolló en el Volibol. En su niñez, y con la pelota, Nando pasó por la misma ruta por donde han pasado todas las glorias del deporte de la provinica, que fue jugar con “guantes”, “bates” y “pelotas” rudimentarios, pero que les representaban la instrumentación básica necesaria para dedicarse a sus intereses deportivos y conformar una mente y un cuerpo, sanos.

Perteneció a la Selección de Béisbol Amateur del Batey Central y allí desarrolló sus habilidades y destrezas, junto a otros estelares como fueron, Leonardo James (Lió),  Lulin Martínez, Albot James, Jack Corrie, Nery Martínez, Marcos Thomas, y muchos más. Jugaba en el outfield, alternando con la posicion de left field o center field y en esas posiciones demostró mucha calidad y empeño deportivo.

Se recuerda su formidable estilo de fildear, con gran donaire y gran seguridad y también en lo relacionado al bateo, era muy frecuente que en los torneos y competencias dejara como recuerdo sus metrallazos por todas las bases y su correr con buena velocidad, por lo que embasarse para Nando, era una costumbre.

Entre los fanáticos y en la barriada donde vivía, se comentaba con frecuencia, cómo este estelar del béisbol bateyero y barahonero, presentaba una mirada y una sonrisa agradable, pues tenía unos ojos azul claro; por lo que muchos ciudadanos se quedaban maravillados con esos “bellos ojos”.

Se recuerda que en una ocasión , el equipo amateur del Batey Central jugaba contra el equipo de Barahona (que llamaban “el pueblo”). Barahona ganaba por la mínima y estaba por culminar el juego. Nando bateaba en el último inning, con bases llenas y dos outs, pegó un tremendo hit, que hizo ganar al Batey y Barahona (el pueblo) se quedó, “sin pito y sin flauta”, en el campo.

Nando Molina se interesó por el estudio mecanográfico y cursó esta carrera técnica en el Instituto de Mecanografia del señor que llamaban Mister Banks. Esa institución se localizaba en la Quinta Avenida del Batey Cental. Luego, cuando cumple 25 años de edad (1952), entra a laborar al Ingenio Barahona y allí dura toda la década de los años 60. En la empresa y para el 1967, junto a otros de sus compañeros, funda la Cooperativa de Trabajadores del Ingenio Barahona y él fue, uno de sus más connotados directivos. También, Nando fue Auditor de la empresa cañera durante varios años. En el Ingenio Barahona laboró por más de 15 años.

Después, y al final de los años 70 y principio de la década de los años 80, labora en el Ingenio CAEI, que fue el primer Ingenio fundado en el país, en el 1883. Allí también se desempeñó como Auditor y estuvo en esa empresa por varios años. A Nando se le recuerda como una persona amistosa, muy solidaria y alegre. En cualquier lugar donde desarrollaba una actividad o trabajo, siempre se involucraba en la búsqueda de soluciones colectivas.

Nando Molina se casó con la señora Paula Martínez (Tatica) y con ella procreó tres hijos, que son: Carlos Alejandro, Raysa Yadira y Alejandro (Nandito). También, procreó otros dos hijos, que son, Eduardo Ernesto y Marisol. En los últimos años de su vida, el estelar deportista y hombre de bien, tuvo quebrantos en su salud y por ellos fue a la capital de Cuba, para someterse a una operación. Pero poco tiempo después, Nando Molina, falleció en la Habana, Cuba; el día 25 de septiembre del año 1987 y su cuerpo traído a su tierra natal para su sepultura.

 

¡¡NANDO MOLINA, COMO DEPORTISTA Y HOMBRE DE BIEN, SE TE HONRA CON HONOR!!

 

Share This Post