Modelo Económico Dominicano (1962-2015)

 

Luis Eduardo Diaz
Luis Eduardo Diaz
por Luis Eduardo Díaz Franjul
(A) Según Luis Abinader (PRM) «la corrupción e impunidad son dos males que arrodillan y averguenzan a la sociedad dominicana»; que «la población sufre con impotencia al ver que los gobiernos peledeistas convierten el erario público en un botín que reparten de manera irracional». (B) Según Miguel Vargas (PRD) el PLD es un gobierno que excluye a la mayoría de la gente de los servicios sociales, empleos y oportunidades, mientras que el crecimiento económico del que tanto se ufanan las autoridades del PLD es un crecimiento que llena los bolsillos de algunos, pero que a la mayoría la mantiene pasando múltiples dificultades para sobrevivir (Diario Libre. 16/3/2015).
 
(C) En el mismo diario Federico Antún Batlle (PRSC) expresa lo siguiente: «No hay una entidad política que pueda tratar con mayor propiedad, autoridad y entereza el tema de la soberanía nacional como lo puede hacer ese partido». Dijo que el PRSC ha defendido con patriotismo la soberanía nacional, «y lo hacemos con mucho orgullo y sentimiento nacionalista».- Con todo respeto, yo diría que mucha tela se ha cortado desde 1962 hasta la fecha.
 
(D) La inversión pública en 2014 fue de RD$66,550.1 millones y el gasto público de RD$492,662.3 millones, para un total de RD$559,212.40 millones dentro de un presupuesto de RD$615,000 millones en 2014. Como bien dice Diario Libre (18/3/2015) mientras el gasto público aumenta, su componente de desarrollo (la inversión pública) cae, al comparar el 2013 con el 2014. Con relación a esto el MEPyD dice que se trata de una distribución coherente del Gobierno para favorecer la cohesión social y la educación (PLD).
 
Con todo respeto, yo diría que mucha tela se ha cortado desde 1962 hasta la fecha. En vez de eso veamos las cosas desde otro ángulo para evitar el «conversatorio de loros» que caracteriza nuestra historia, economía y política pues cuando el partido que está en el poder pasa a la oposición repica con las mismas campanas, según los tiempos y las circunstancias.


Modelo actual: Las cuatro tetas (pezones) de la ubre de la vaca que alimenta la voracidad del Estado Político y/o Supra Estado Colonial que tenemos desde 1962 hasta la fecha son: (1) Sectores Productivos y/o pueblo en general, (2) Presupuesto General del Estado (PGE), (3) Financiamiento externo, y (4) Servicios (remesas, inversión extranjera, etc.). Se trata de un Estado fallido (con cuatro enormes fuentes de ingreso) que deja escapar como agua entre los dedos la independencia financiera, económica y política. Eso explica los graves problemas de desigualdad económica y social y de soberanía, esta última amenazada por la masiva inmigración ilegal haitiana.
 
Explicación del nuevo modelo: La inversión y el gasto público del Estado Político y/o Supra Estado Colonial se desplaza entre la realidad y la ficción exceptuando algunos intervalos del siglo XX (1966-2000) cuando la prensa escrita publicaba mensualmente los ingresos y egresos del Presupuesto General del Estado (PGE). Si a esto añadimos la deuda pública (más o menos US$30,000 millones) el crecimiento económico (PIB) se convierte en  un número totalmente divorciado del problema de desigualdad económica y social que afecta la República Dominicana.
 
Quiere decir que la informalidad del Estado Político y/o Supra Estado Colonial es la responsable de los altos niveles de deuda pública, corrupción y masiva inmigración ilegal haitiana. A esto le acompaña el populismo, clientelismo, la histórica falta de transparencia electoral y el confuso manejo del PGE, todo lo cual fortalece el status quo del Estado Político y/o Supra Estado Colonial, el que también se hace llamar «Estado Social y Democrático de Derecho» junto con las cosas lindas que le adornan en teoría.
 
Eso y mucho más es ese tipo de estado menos un sector de la economía como otro cualquiera, sin que necesariamente pierda su esencia como estado para beneficio de todos los dominicanos. Aún así se trata de algo que no asimilan los «Empresarios de la política». Pero por algo hay que empezar. Por eso hemos planteado la Teoría de la Desigualdad (Ref./Google: «PIB 2.0 – Pacto por la Productividad») que integra la riqueza material, el aumento del empleo y disminución de la pobreza para lograr un desarrollo económico sostenible.
 
El «PIB 2.0 – Pacto por la Productividad» lo que busca no es un cambio radical de un modelo económico que se desplaza entre la realidad y la ficción sino más bien un cambio gradual del modelo para reducir o hacer desaparecer la informalidad estatal, aumentando la productividad conjuntamente con el sector privado. Se trata de formalizar una economía basada en la producción de bienes y servicios para que el empleo y disminución de la pobreza den paso al desarrollo económico sostenible dentro de un proyecto nación.


En realidad no existe pacto entre los sectores público y privado para tratar el tema de la productividad partiendo del PIB Estatal que engloba las «Empresas Públicas de Bienes y Servicios» y el capítulo «Construcciones» del PGE, por un lado, junto con el PIB que se deriva de las «Empresas Privadas de Bienes y Servicios» (sectores productivos), por el otro. La falta de cálculo del PIB Nacional (PIB Estatal – PIB Sectores Productivos) impide el logro de metas y objetivos para reducir la desigualdad económica y social, asunto que por años se ha convertido en tema preferido de la agenda política y electoral, pero sin fórmula económica que lo ponga en práctica.
 
Sin la contribución del Estado al crecimiento económico (PIB Estatal, el que nunca se ha calculado) y la publicación mensual en la prensa escrita de los ingresos y egresos del PGE, al igual que un mayor propósito y claridad de la inversión pública con fondos propios, financiamiento internacional o fideicomiso, no es posible reformular un modelo económico que se diferencie de los logros mediáticos de la agenda política (períodos de gobierno), en vez de una agenda de estado o proyecto nación, según hemos planteado.
 
Si a esto le añadimos la continuidad de reformas tributarias y constitucionales, la implementación del modelo se hace más difícil, por no decir imposible. Llegamos a la conclusión de que la independencia política, financiera y económica de la República Dominicana es tan solo una quimera si no se corrige la fallida productividad del Estado Político y/o Supra Estado Colonial y se le pone coto a la masiva inmigración ilegal haitiana. Las herramientas están ahí, pero no los C……correspondientes deseos de una mejor suerte para una mejor nación. Y después dicen.
 
Primero tenemos que revisarnos y averiguar si somos un pueblo de Patriotas o Patiotras para darnos cuenta si la República Dominicana merece o no un destino mejor; o dejar las cosas como están. El Patriota es aquel que defiende la independencia política, financiera y económica al costo que sea. Sin embargo, hay muchas formas de ser patriota, patiotra, traidor a la Patria, Empresario de la política o pendejos del estrellato, dependiendo donde uno se ubique. Según el desplazamiento de esas modalidades la nación sale ganando o perdiendo. (Ref./Google: «Empresarios de la Política», «Idioma cuatriboliao No.8: Patriotas o Patiotras?»).
 
 
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