La unidad como punto de desarrollo

ALEJANDRO SANTANA
 Por ALEJANDRO SANTANA
Indiscutiblemente, que la unidad vendría a ser la zapata que nos afiance hacia el desarrollo integral, social, colectivo e individual.
 Muchos lo hemos entendido así, y hay estudiosos internacionales que nos lo han hecho saber, y han partido de estudios socioeconómicos para sustentar las causas de nuestra pobreza, en ocasiones extrema.
El articulista, don Carlos Vidal Lassis, lo ha planteado en su última entrega sobre el tema, partiendo de un informe, realizado por un ciudadano francés que aconseja la cohesión de todos.
Es como decir que el agua tiene dos componentes, que todos conocemos y aunque la usamos todos los días, nunca reparamos en la importancia de esos dos elementos.
La unidad viene siendo lo mismo, sabemos que, dispersos no llegaremos a ningún lado; percibimos esto, sabemos de su importancia, pero igual seguimos halando al burro con varias sogas atadas el pescuezo y nos colocamos en diferentes direcciones. 
Por eso no vamos a ninguna parte y nuestros anhelos de progresar como región se mantiene estancada y peor aún caemos en lo más profundo al entender que dispersos vamos a algún lado.
Como botón para muestra, ya vimos las denuncias de varios ingenieros locales, así como de comunitarios, “no, nos toman en cuenta porque no estamos unificados”, se nos burla y se hacen las cosas que fuereños les viene en ganas.
Como muestra también tenemos el parque María Montez, se ha cambiado su diseño original, lo sabemos, pero no somos capaces de frenar a esos agiotistas constructores para que nos traten con más respeto.
Nuestra dispersión no nos llevará a ninguna parte, seguiremos siendo los pavos de noche buena, seguiremos siendo un experimento de quienes vienen a robarse el dinero que se decidió invertir en alguna obra desarrollista.
Debo felicitar a Julio Vargas, a Julio Cesar Osorio, Manolo Sánchez, Alfredo López, y a otros barahoneros que como Carlos Lassis, están dispuestos a emular a la negra norteamericana que se negó a ceder su asiento a un blanco en un tren y por eso la llevaron a la corte.  
Pago la multa que le impusieron por esa “rebeldía de negros,” igual tenemos que seguir haciendo aunque en ciertos sectores entiendan que somos necios, porque al fin nuestra necedad es que hará que se nos respete.

Comments are closed.