Integración de las Fuerzas Armadas en USA (Parte I)


Por Luis Terrero Melo

El 28 de Mayo del año en curso se observará “El día de Recordación de las Fuerzas Armadas” de esta nación. En ese día se recordará con honor a los hombres y mujeres que murieron durante su servicio militar.
Este ensayo resalta la importancia de la integración de las Fuerzas Armadas, el cual ha sido uno de los cambios sociales de mayor relevancia y transcendencia en la historia de esta nación, porque además de lo militar, también revolucionó el aspecto civil, pero ese es un tema a discutir luego, ya que ahora me limitaré a comentar sobre la integración en las fuerzas armadas de los grupos minoritarios en el orden en que fueron integrados: los afro-americanos, las mujeres, los hispanos, y el último grupo aun en debate, los homosexuales.
La integración de las Fuerzas Armadas representa un acontecimiento de gran relevancia histórica para los Estados Unidos. Se cumple un ideal democrático y la existencia de la unificación en lugar de la segregación entre las tropas. Sin embargo, no se llevó a cabo por un electorado, ni por demanda popular, sino que fue el resultado de la presión impuesta por los movimientos de derechos civiles, después de la Segunda Guerra Mundial. Fue justificada para mantener la eficiencia militar.
Es muy importante mencionar que los movimientos de derechos civiles primeramente abogaban por los derechos de los afro-americanos y como consecuencia se creó la Ley de Integración de 1948. Este acto además de integrar a los afro-americanos, también abrió las puertas para la integración de las mujeres, y de los hispanos.
El tema principal de quienes se oponían a la integración de los militares durante la Segunda Guerra Mundial se centró en el hecho de que los blancos eran superiores a cualquier grupo minoritario y por tal razón los trataban con hostigación. Cabe destacar que todos estos grupos minoritarios poseían un batallón segregado, los afro-americanos “Los Soldados Búfalo”; las mujeres “Cuerpo Auxiliar de Mujeres del Ejercito (WAAC)”; y los hispanos “El batallón de los Borinqueños”. Nunca ha existido un batallón ni grupo para los homosexuales.
No hay dudas de que la integración de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos marcó el comienzo de un nuevo capítulo en la historia racial de esta institución y del país. Irónicamente, esta cuestión no se hubiese abordado adecuadamente, de no ser que los movimientos de derechos civiles tomaran la iniciativa en el asunto, lo que provocó varios disturbios como consecuencia de las tensiones raciales entre negros y blancos, que forzó al presidente Truman a emitir una orden ejecutiva que eliminara la segregación en las fuerzas armadas.
Aunque la Ley de integración ha sido sometida a constantes escrutinios, los negros, las mujeres, los hispanos y los homosexuales, aun sienten discriminación a causa del racismo, el sexismo y etnicismo. Sienten que las políticas de integración han sido diseñadas para pacificarlos, en lugar de eliminar la desigualdad. En la mayoría de  los casos, estos grupos sienten que se les ha permitido participar en las fuerzas armadas sólo cuando se ven obligados por circunstancias, como las guerras.
Es importante recordar que la presencia de los afro-americanos, las mujeres y los hispanos en las Fuerzas Armadas es tan antigua, como la historia de esta nación. Por tal razón, es importante recordar sus contribuciones a las organizaciones militares de las sociedades que servían. Han sido hombres y mujeres que lucharon con valentía, orgullo y honor por la libertad y la democracia que las nuevas generaciones de miembros del servicio militar y de las  fuerzas civiles disfrutamos hoy.
NOTA: En los próximos artículos elaboraré sobre los grupos minoritarios en el orden en que fueron integrados: los afro-americanos, las mujeres, los hispanos, y el último grupo aun en debate, los homosexuales, hasta la próxima.
 

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