Cualidades del Estado/Gobierno

Por: Carlos J. Vidal Lassis
¿Cuáles condiciones originan o crean una nación?
Antes que nada entiéndase que está conformada por personas. Las cuales integran su voluntad en torno a la concepción o idea de que todas comparten características, costumbres, cultura, historia y futuro, lo que las constituyen en una nación.
Esa voluntad, ese convencimiento, esa decisión, es lo que la concretiza o la convierte en un hecho real, (aunque no se palpe ni se vea).
De aquí que necesariamente dichas personas se organizan en una sociedad regida por normas acordadas democráticamente, condición esta a la que se ha evolucionado históricamente; que se conforma entonces en un Estado, que representa y regula dicha sociedad o nación para el beneficio y progreso de sus componentes. Ortega y Gasset, filósofo español, aclara que el Estado es también sociedad pero no toda ella, sino un modo de ella.
Si se profundiza, se notará que el Estado es una expresión compleja de la sociedad, que se distingue por la regulación coactiva de la conducta humana por medio de un ordenamiento de las reglas acordadas. Nótese que al intentar describirlo usamos el término “coactivo”, indicando la participación de los integrantes en el manejo del ente mismo.
De aquí se desprende que el Estado es la sociedad a la vez que es la autoridad o poder en una concordancia organizada políticamente.
¿Por cuál razón interesa conocer sobre la naturaleza del Estado?
Porque lo dirige y administra el Gobierno y en estos momentos vamos a elegir a su principal miembro, el representante máximo del pueblo que es el Presidente.
Conociendo pues que las mujeres, los hombres, y niños dominicanos somos el Estado, estamos en mayor capacidad de tomar una decisión que afectará nuestra vida y la de nuestras familias y nuestras comunidades por varias generaciones por venir.
Un gobierno que entienda que debe regir a la sociedad dominicana democráticamente, donde la imposición de las leyes y reglamentaciones afecten a todos por igual, promoviendo la validez de las garantías constitucionales sin que estas se constituyan en un irrespeto a la persona humana.
Un gobierno que entienda y escuche a la comunidad que representa, actuará y ejercerá el poder garantizando la satisfacción de las necesidades básicas expresadas y evidenciadas por ella misma.
Un gobierno que encarne un liderazgo democrático-estructural, en el que analice, escuche y acepte otras ideas y sugerencias, que trabaje en equipo, que quiera ayudar genuinamente a sus gobernados, que evalúe  las metas trazadas y las sopese tomando en cuenta las personas o el grupo de personas que estén en capacidad de realizarlas y lograrlas.
Un gobierno que se haga entender de manera coherente a través de planes claros y específicos del trabajo a realizar; indicando las fuentes de recursos que se espera que sean lógicos y obtenibles sin que implique un sacrificio extremo de la comunidad.
Ese es el gobierno que debiéramos darnos para alimentar nuestras esperanzas de transformaciones drásticas y efectivas urgentemente necesitadas para disminuir la pobreza, incrementando las oportunidades de satisfacer las grandes necesidades que nos aquejan y construyendo un futuro mejor para la nación de Duarte, Bosch y Luperon.
 
 
 

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