MALDICIÓN DE UN ESTADO, Y OPORTUNIDAD DE MANDATARIOS

Por Luis Matos
New York: Como nosotros los dominicanos, en el cierre del siglo 20, y apertura del 21, mantenemos un Estado faraónico aun sin liberarnos de  las imposiciones que nos imponen.
Si vamos a pensar en los Reinos Árabes, los cuales nosotros encontramos como sistemas alcaicos, nosotros no estamos exento de tal costumbres.
1ro. El Estado Dominicana, aun mantiene el reinado  cuatreño, donde es elegido el nuevo faraón, el cual tomaría las determinaciones por encimas de las realidades del Estado.
2do. La determinación del Faraón, es unilateral. Determina como y de que forma se debe distribuir la riqueza del Estado las cual se distribuye en perjuicio de las regiones  donde  menos  ellos creen tener posibilidades o menos  votos sacarían en su próxima imposición como faraón del Estado.
Pues bien, después de analizar y ver con mucho cuidado y analices, puedo expresar las forma que aun nos mantienen a nosotros como los incautos de  esta Nación donde los que están arriba determinan  e incumplen sus obligación. A prendiendo de las naciones desarrollada puedo ver que nuestra Constitución  es burlada cada vez que un faraón quiere retener su corona para enriquecer  su ego personal, por que no se ha sentido satisfecho de los que en ese catrineo ha podido hacer.
Empiezan las ambiciones y los impositivos a surgir, donde el  Estado que es su reino puede dejar de ser.
Jamás un Estado donde un hombre este por encima de su ley podrá desarrollar igualdad y libertad. Ya que los servidores deben acatar las ordenes que vengan del faraón para no perder los brazos como medios de producción.
En nuestra Nación tenemos los extraños caso, que en cualquier Estado ya establecido se conformaría una investigación, hasta llevarla a las ultimas consecuencia. Pero en nuestro Estado de Rey, no se puede hacer fuerza a favor de las Nación en perjuicio des los sátrapa del Faraón.
En un Estado de derecho no  se puede señalar corrupción, ya que si el incúmbete actúa iría encontrá del faraón y de inmediato su hegemonía se ves peligrar en su justa labor.
Si en vez de ese poder se pudiera castigar la mala acción del faraón Santo Domingo
Viviera como una Rica Nación.
 
Continuara con la parte II

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