VIRGILIO GAUTREAUX, Y SUS IMÁGENES: LA "CAFETERA" DE LA CALLE "DEL CONDE"

HERMANO CIPRIÁN:

Muy buena reflexión.

Leí por ahí que «los cafeses», las cafeterías! fueron centros de libertad. Ecosistema de los intelectuales.
GUALos tiranos, los dictadores y «los escuchas de los dueños de los países», siempre han odiado, estos centros del disfrute de este grano aromático.


En los cafés se soñaron mundos justos. De sus foros salieron programas de desarrollo del hombre y sus derechos. Por siglos el café fue la madriguera de hombres libres, aunque no hubiera libertad. El alcohol llegó después, para justificar «estados de inestabilidad emocional» y gritar a todo pulmón por la libertad.

Por ser asiento de tanta imprudencia, el café y la cafetería, estuvieron seriamente amenazadas por el papado medieval. El café era energizante. Se bebía en lugares no controlados y mientras se bebían sorbos, no habían alabanzas a los puprpurados. Se les tildó en un momento a los cafetines  como lugares donde satán dirigía las mentes. Algunos príncipes y ensotanados, ya tenían sus planes de contingencia. Espías llevaban a templos y palacios transcripciones de cuanto se hablaba en los cafetines, de donde salían por doquier poesías, himnos, proclamas, música, chistes a costa del Rey o comentarios jocosos sobre «los sobrinos» del Obispo. 

El café, como grano aromático, fue visto como una «semilla maligna», como fuente de disensión, de ruptura de las buenas costumbres. Por eso comenzó a ser hostilizado. Se decía que provenía de Oriente con el propósito de resquebrajar el mundo europeo. Se le acusaba de gustarle mucho a los árabes. De estar vinculado a sus ideas musulmanas. Buen pretexto!!!!!!!

Por eso el café, quienes lo bebían, lo colaban, lo vendían y lo promovían, eran subversivos.

Por suerte para todos los cafeteros, hubo un Papa que antes de «excomulgarlo», bebió un sorbo «para ver sus daños» y le gustó !!!!!!!!!!!!!!!!

No se pudo-por tanto-sacar de la mesa el dichoso café, pero como quiera, las cafeterías seguían siendo un problema para príncipes y Obispos. Los manifiestos libertarios y las poesías encendidas, segúin fluyendo.

El café, por ende, se convirtió en un grano democrático. en una semilla revolucionaria. En quien podía mantener despierto al poeta-escritor. Al joven estudiante de química. Al soldado libertadrio.

Con ese «genoma», el café fue odiado por los ingleses, cuando los patriotas estadounidenses fraguaban en cafeterías, su libertad del yugo inglés. El café se utilizó contra el té que tanto gustaba a los ingleses. Se utilizó para combatir el férreo monopolio inglés del té.

Tu descripción de LA CAFETERA  como nicho, espacio donde podían explayarse quienes estaban oprimidos por la férrea dictadura, es genial. Me recuerda al mundo ficticio que construyó la gigantesca computadora  de la película MATRIX.

La cafetera, era pues, una isla de libertad, donde mientras se hablaba de España, sus ríos y montañas, se le recordaba como un espacio que había vivido la libertad. fiera de ese recinto, «la vida proseguía su agitado curso», con gente caminando rápidamente, sumido, sometido a una supervivencia limitada, como siempre les gustó a reyes, príncipes, obispos y tiranos !!!!!!

NOTA: Los exiliados españoles en República Dominicana tenían un periódico con mucha información, noticias del exilio, ensayos de intelectuales ibéricos diseminados por todo el continente americano. En esa prensa hay de todo. Es increíble que pocos se hayan ocupado de analizar estos magníficos periódicos. Su trayectoria era anti-fascista. Combatía fuertemente el nazismo y a Franco. Este medio vio su mejor momento durante la II Guerra Mundial, cuando Trujillo era «aliado» de Estados Unidos.

Ciprián, una vez más te felicito.

Saludos

Virgilio

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