ALIENTO VIVIFICANTE QUE REVERDECEN LAURELES DE ESPERANZA NUEVA

Por Justo Luperón
Esta grata nueva, la noticia que nos tiene a los barahoneros bailando en un solo pié a compaz de alborozo, que es lo que significa el Campeonato Nacional de Ajedréz, ganado por este estandarte orgullo, Octavio Féliz Gómez, jovencito con apenas diez años de ejemplar existencia, tiene que ser tomada como un augurio de promisorio viento de cambios en tanto nos preparamos los barahoneros para recibir dicho cambio en todos los órdenes con mente positiva y atrayendo el ideal de la unidad de todos y todas las y los barahoneros de recto pensar.
Este campeonado del juego ciencia organizado por la Federacion Nacional de dicho deporte en RD, es demostración de que la paciencia, la constancia y el desempeño de buenos hijos del lar nativo en favor de buenas acciones, confirma la teoría de que cuando se piensa bien se actua mejor.  El Ing. Modesto Peña en su bregar decidido con la Asociación de Ajedréz de la provincia, superando innumerables obstáculos; carestías sin nombre y desengaños, ha recibido la bendición del Altísimo que ha escuchado sus plegarias y recibe hoy el fruto a través de sus representados, que en conjunto, se adjudicaron un honorable Segundo Lugar y ese premio a la juventud en cierne que liderea Octavio Féliz, hijo amantísimo del Dr. Octavio Féliz Vidal (tiene que ser aparentado de María Montez, quizás vía su digna madre).
Aquí en playas extranjeras -como suele decir el ausente- celebramos, henchido el pecho de emoción, la grata nueva que nos regala la Asociación de Ajedréz, bajo la tutela del Ing. Peña.  Estamos acostumbrado a festejar todos los logros de cada barahonero destacándose en cualesquier disciplina o actividad, no importa su naturaleza.  No vemos las cosas negativas.  No existe razón que nos mueva a ocuparnos de cosas que no aportan al desarrollo de la comunidad, de sus gentes y mucho menos, aquellas que detinen el avance de la espiritualidad.
Deseo aprovechar la ocasión para enviar un mensaje de amor, apropiándonos de las festividades que provoca La Natividad del Niño Redentor, a todas las gentes de mi pueblo dominicano.  A Barahona en su conjunto. Haciendo votos fervientes por el promisorio mañana que habrá de cobijarnos al amparo de las buenas añoranzas  que todos acolumbramos desde lo alto del pensamiento de la bonanza y la solidaridad entre los compueblanos.
Que siga Barahona pariendo pro hombres y mujeres que dan lustre a nuestras glorias de cada vez más esplendor.
Bendiciones para Octavio Féliz Gómez, que Dios guíe sus pasos; y al equipo de ajedréz de la «Perla del Sur», éxitos múltiple, por siempre.

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